Para este año se prevé que las ventas de automotores en Estados Unidos logren los 17 millones de unidades, de los cuales más de 2 millones de vehículos serán manufacturados en México, con una aportación creciente en la comercialización, estimaron especialistas.

De acuerdo Chris Hopson, director de IHS Automotive, entre los factores que detonarán las ventas internas en el mercado más grande del planeta son: el buen dinamismo económico, la confianza del consumidor, la disponibilidad de crédito y la baja de los precios de los energéticos, como la gasolina.

El mercado estadounidense vendió 16 millones 435.286 vehículos en el 2014, cifra superior en 5,8% respecto del 2013, en donde 11 de cada 100 autos fueron mexicanos, según el reporte de Ward’s Automotive en Estados Unidos.

Durante el año 2000, EU logró la cifra récord de ventas de 17.8 millones de unidades, pero a causa de la crisis económica del 2001 y la del 2008, esa nación desaceleró sus ventas en 10 millones de unidades.

Sin embargo, IHS Automotive proyectó que América del Norte seguirá siendo un gran impulsor de la demanda de vehículos ligeros por la baja del precio de la gasolina, que es 34% menor comparado con el 2014, así como las mejores condiciones de crédito.

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A decir de Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), “México posee altas expectativas de seguir ganando participación en ese mercado con la manufactura de sus vehículos, sobre todo con la llegada de marcas asiáticas y europeas de lujo”.

Nuevas plantas, acicate. Recordó que del 2016 al 2018, en México se pondrán en operación las plantas automotrices de Audi, BMW, Mercedes Benz, Kia, Hyundai, cuyo objetivo es vender la mayor parte de su producción a Estados Unidos.

No obstante, General Motors, Ford, Nissan, Volkswagen y Chrysler son automotrices ya instaladas en México, que son muy dinámicas en Estados Unidos.

México comercializa, con gran demanda en EU, el modelo Ford Fusion, la Silverado 2500 doble cabina de General Motors y la RAM 2500 de Chrysler.

Otro factor que influye en la creciente demanda de autos mexicanos es que las importaciones de Japón a EU se redujeron 2,3% durante el 2014, a consecuencia de que el país nipón trasladó su ensamble a México para ganar competitividad.