Río de Janeiro. Un tribunal brasileño prohibió este sábado a 17 ejecutivos de Chevron y Transocean abandonar Brasil, por cargos judiciales pendientes relacionados con un derrame de crudo en noviembre pasado.

Un juez federal en el estado de Río de Janeiro concedió una solicitud de los fiscales, que piden cargos contra las dos empresas, dijo un portavoz del fiscal Eduardo Oliveira en una entrevista telefónica.

George Buck, al frente de la unidad brasileña de Chevron, y otros 16 ejecutivos deben entregar sus pasaportes a la policía en un plazo de 24 horas, sostuvo el portavoz.

Se espera que los cargos sean presentados este martes o este miércoles, de acuerdo con la oficina de prensa de los fiscales.

La decisión judicial se produce un día después de que la Armada brasileña viera una delgada mancha de petróleo que se extiende por alrededor de un kilómetro en el campo mar adentro Frade, en el mismo lugar del derrame el año pasado.

La estadounidense Chevron dijo en un comunicado que detuvo la producción en Frade el sábado después de obtener el permiso del regulador de la industria petrolera brasileño ANP.

Ni Chevron ni alguno de sus ejecutivos "han sido formalmente notificados de ninguna acción de la justicia todavía", dijo la compañía en el comunicado. "Cualquier decisión legal será acatada por la compañía y sus empleados. Defenderemos a la empresa y a sus empleados", agregó.

Los fiscales buscan un cargo criminal contra Buck y otros ejecutivos de Chevron y la empresa de perforación con sede en Suiza Transocean, dijeron a Reuters tres fuentes del gobierno en enero. Una plataforma de Trasocean fue utilizada en el campo Frade.

El juez tiene que determinar si acepta los cargos y procede con las acusaciones.

El derrame de Chevron en noviembre filtró unos 3.000 barriles desde las grietas del fondo marino.

Resultó en una demanda civil de US$11.000 millones, el mayor caso de daños medioambientales en la historia de Brasil, a pesar de que la cantidad total de petróleo fue menos que el 0,1% del derrame de BP en 2010 en el Golfo de México.

Los problemas de Chevron en Brasil podrían obligarlo a repensar sus estrategias en Latinoamérica. La escasez de trabajadores entrenados, ingenieros y equipamiento ha aumentado los costes en Brasil y se Chevron a enfrenta un veredicto por daños ambientales en Ecuador de US$18.000 millones.

Chevron controla el 52% de Frade y opera el campo. La petrolera estatal Petrobras tiene una participación de 30% y Frade Japón, de 18%.