Singapur. Las importaciones de gasolina de Irán en agosto serían casi la mitad del mes anterior y habrían caído alrededor de un 90% respecto al año pasado, según cálculos de Reuters basados en operadores.

Una nueva ronda de sanciones por parte de Estados Unidos y la Unión Europea desalentó a varios posibles proveedores de Irán, cuya limitada capacidad de refinación hace que tenga que importar más del 40% del combustible que necesita, a pesar de ser el quinto mayor exportador de petróleo.

Las estadísticas recientes muestran que en agosto Irán importó sólo dos cargamentos de gasolina. Esto muestra una gran disminución con respecto al mismo periodo el año pasado cuando Irán compró 15 cargamentos de gasolina.

"Hace un año atrás occidente recién estaba hablando de sanciones  no se estaba haciendo nada, ese no es el caso hoy. Irán tiene al mundo entero detrás de él", dijo un operador de Singapur. 

Muchos potenciales proveedores dieron un paso al costado, aunque los analistas dicen que Rusia y China tienen razones para buscar mantener las relaciones con Irán, que enfrenta sanciones por parte de occidente debido a su programa nuclear.

Irán afirma que su plan nuclear está enfocado sólo en producir energía y no en desarrollar bombas nucleares.

Rusia y China, ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, firmaron la última ronda sanciones de las Naciones Unidas sobre Irán, pero se negaron a apoyar las medidas que apuntaban al sector del petróleo y el gas.

Tras las sanciones de la Unión Europea y Estados Unidos, se ha hecho más difícil negociar combustible con Irán, dijeron analistas y operadores.