Quito. Un incremento del 5% al 10% en los precios, altibajos en las ventas y la falta de disponibilidad de ciertos modelos, es lo que ha experimentado el mercado de vehículos usados en las últimas semanas.

En los patios de venta de Guayaquil se aduce que esto ocurre desde que el gobierno comenzó a aplicar una serie de medidas que afectaron la venta de los vehículos nuevos y que tiene sus réplicas en el negocio de los usados.

Además, alegan, que la intención de fijar un impuesto a la contaminación, que se pagaría según el año y el cilindraje de un carro, también influye.

Marino Aguirre, gerente de Autosol, patio situado en la av. Juan Tanca Marengo, sostiene que si el vehículo nuevo sube de precio, el usado también tiende a subir.

“El tema es que no hay carro para comprar”, afirma Aguirre, quien ha tenido complicaciones para conseguir camionetas para su local.

Los administradores de patios de compraventa indican que como hay personas que no pueden adquirir un vehículo nuevo, ya sea por falta de stock o porque subieron de precio, hay quienes se están absteniendo de comercializar su carro usado.

Juan Carlos Morales, administrador de AutoMall, ubicado en la ciudadela Kennedy Norte, cree que eso puede estar llevando los precios al alza, pues no hay suficientes unidades que sean entregadas en las concesionarias como parte de pago. Y ello genera un inconveniente porque gran parte de esos carros suelen llegar a los patios.

Esa falta de oferta ya se refleja en los precios. Por ejemplo, un Aveo usado del año 2009 que se conseguía hace cuatro meses en US$10.000, ahora puede estar en US$11.000. Mientras que una camioneta D-Max del 2009 que costaba semanas atrás US$20.000 puede cotizarse al momento en US$ 22.000.

A nivel de ventas, patios como AutoMall y Autosol registran una reducción en el número de unidades vendidas. “Antes colocaba doce carros, ahora ocho al mes”, dice Aguirre.

Javier Patiño, director de AutosEcuador, portal de internet que reúne la oferta disponible de los patios, afirma que al momento hay un efecto ‘mixto’ en la venta de los carros usados, debido a que mientras unos están capitalizando la situación con mayores ventas, otros registran un escenario diferente.

No obstante, los negocios refieren que resultados más claros se podrán ver en las próximas semanas una vez que se definan los impuestos que se intentan establecer dentro de la nueva reforma tributaria, que envió el Ejecutivo a la Asamblea Nacional.

Según estimaciones del sector, por cada vehículo nuevo que se vende, el mercado de los usados puede colocar entre dos y tres unidades.

Patiño afirma que este año eso podría variar tras las medidas que impactan al sector.

Federico Cedeño, administrador de Cedcar, un patio que está en la av. Francisco de Orellana, manifiesta que hay gente que está esperando comprar un carro hasta ver cómo se define el impuesto ‘verde’.

Según Cedeño, en las últimas semanas, ha observado personas más cautas al preguntar por autos de mayor cilindraje, que serían los más gravados con el impuesto a la contaminación. “Hay gente que está inquieta con eso y que no sabe qué pasará”, sostiene.

El año pasado se vendieron 188.039  vehículos usados, según datos del sector automotor.

Chevrolet vendió 71.546 carros usados.