Pekin. Autoridades chinas han incautado más de 1.000 pollos que fueron alimentados a la fuerza con minerales usados con fines industriales y médicos para hacerles parecer más gordos, dijo el martes la prensa estatal, en un nuevo escándalo de seguridad alimentaria en el país.

La policía de la localidad suroccidental de Chongqing actuó después de que los consumidores se quejaran de haber encontrado "sustancias desconocidas" en el tracto digestivo de pollos vivos, dijo el periódico oficial China Daily.

Los agentes interceptaron este sábado dos camiones con casi 1.000 pollos y hallaron que habían sido alimentados con polvo de baritina, usado habitualmente para desviar los rayos X y proporcionar peso en las perforaciones de gas y crudo, dijo el periódico.

El caso está siendo investigado, añadió el diario, sin dar más detalles.

El sector alimentario chino se ha visto salpicado con escándalos de toxinas y envenenamiento que ha sacudido la confianza de los consumidores. Las acciones gubernamentales han tenido poco efecto.

En 2008, al menos seis niños murieron y casi 300.000 cayeron enfermos por leche en polvo en la que había restos de melamina, una sustancia química industrial que se añadía a leche diluida o de baja calidad para engañar a los inspectores que examinan los niveles de proteínas.