Casi ocho mil hectáreas se incendiaron en lo que va del verano en el territorio uruguayo, de las cuales casi 4.000 son de campo y casi 2.000 del área forestal, según los datos que proporcionó este lunes la Dirección Nacional de Bomberos.

También se indicó que, pese a que los horarios de mayor riesgo son entre las horas 8 y 16 por las altas temperaturas, es entre la hora 16 y la medianoche que bomberos tiene la mayor cantidad de intervenciones.

En ese sentido, explicó que la causa es la intervención de "la mano de del hombre", que provoca muchos de los incendios.

Hasta el momento se han incinerado 7.951 hectáreas en todo el territorio, de las cuales 1.890 fueron en diciembre y 6.061 correspondientes a enero.

De la totalidad, 3.982 hectáreas correspondieron a zonas de campo, y 1.995 fueron de terrenos de forestación natural y artificial.

No están incluidas las cifras correspondientes a incendios en zonas metropolitanas, que alcanzan casi a las dos mil hectáreas.

En relación a datos comparativos entre enero de este año y del año pasado, un experto en el área indicó que "ha decrecido la cantidad de intervenciones este enero, pero en cantidad la cantidad de hectáreas es prácticamente la misma". 

Como reflexión en relación a las recientes lluvias en el país el profesional afirmó que "si bien las lluvias recibidas en algunas zonas del país nos dan relativa tranquilidad, no debemos olvidar que estamos en época estival". 

"Los suelos son hidratados rápidamente pero con las altas temperaturas esa agua se evapora y toda la vegetación queda en condiciones de incendio. El mensaje a la población es que no se confíen de estas situaciones y que se mantengan alerta.", agregó.

Condiciones meteorológicas. Como invitado en la conferencia estuvo el meteorólogo Diego Vázquez Melo para dar su opinión, ya que el déficit hídrico vuelve más propensa la aparición de incendios. 

Vázquez Melo catalogó al corriente febrero como "un mes de inflexión de las actividades vinculadas con bomberos".

Además, anticipó que "es altamente probable que sea el mes de normalización del régimen pluviométrico del Uruguay. Esperamos en este mes frecuentes y abundantes precipitaciones".
 

Sin embargo, aclaró que el sureste será "la zona más demorada", agregando que "lo peor ya habría pasado, pero no debemos bajar la guardia".