La expansión del grupo OHL en Estados Unidos y Canadá, a través de su filial OHL Concesiones, “donde actualmente no tiene presencia, pero es interesante para un futuro”, podría verse afectada por la divulgación de llamadas telefónicas que involucran a sus directivos en México.

Las investigaciones sobre eventuales casos de corrupción y manipulación de información están en curso; no obstante, se ha convertido en la segunda empresa constructora española que en menos de dos años impacta la reputación de la marca-país (Sacyr inició un complejo litigio para demandar pagos por sobrecosto en la ampliación del Canal de Panamá, al gobierno local), según ha referido la prensa de España.

El interés de la firma por llegar a Norteamérica está escrito en el informe de gestión del ejercicio 2014, donde se manifiesta que la actividad de OHL Concesiones es la principal al interior del grupo y que involucra 13 autopistas, tres puertos, un ferrocarril y un aeropuerto, en México, Chile, Perú, Colombia y España.

En México, esa filial, a través de OHL México, es la que tiene a su cargo la operación de la autopista Amozoc-Perote, la Concesionaria Mexiquense, el Viaducto Bicentenario y la Autopista Urbana Norte.

“A diferencia de lo que pasaba hace 15 años, lo que ocurre en un país se conoce inmediatamente en los mercados internacionales y afecta la reputación de la empresa en términos de integridad. Además, si una empresa no cuenta con mecanismos de control adecuados para evitar fraudes o corrupción, genera riesgos que se reflejan en las inversiones que realiza o piensa realizar”, explicó el director de Transparencia Mexicana, Eduardo Bohórquez.
El caso

El conflicto de Sacyr por los sobrecostes del Canal de Panamá ya supuso un riesgo para la llamada marca España.

En los audios, diversos directivos reconocen que se manipuló información de una concesión en el Estado de México (el Viaducto Bicentenario). Las grabaciones difundidas el mes pasado no han sido negadas hasta la fecha por el grupo español; sin embargo, generaron diversas auditorías internas y de las autoridades involucradas.

El informe de gestión, publicado en abril y que fue auditado por Deloitte, destaca que en el aspecto financiero OHL Concesiones “disfruta de una importante posición”, porque tiene políticas de continuo esfuerzo por optimizar la estructura financiera, estudiando y ejecutando las refinanciaciones con la suficiente anticipación y “por la excelente reputación cosechada” que le proporciona acceso fluido a mercado de capitales y créditos bancarios.

EE.UU., mercado atractivo. El Banco Interamericano de Desarrollo ha reconocido que en los últimos 15 años las concesiones de infraestructura se han popularizado en “economías emergentes (Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, México o Perú), y en países desarrollados como Estados Unidos, España, Reino Unido o Francia.

Para el director general de Invex Infraestructura, Jorge Zapata, EU representa un atractivo mercado en el sector de transporte, al que están volteando diversas firmas internacionales y donde se gesta una fuerte competencia

“Las concesiones van a despuntar en ese país y las empresas de mayor tamaño tendrán buenas oportunidades. En nuestro caso, seguiremos participando en los procesos dentro de México”, explicó el directivo de Invex, que junto con GIA se adjudicó el año pasado la concesión del libramiento de Ciudad Obregón, Sonora.

Sobre el interés de OHL por llegar a EU y Canadá, antes de las grabaciones, se argumentaba una gran capacidad para generar valor agregado en el grupo español por la filial de Concesiones: “Son claros ejemplos las salidas a Bolsa en OHL Brasil (agosto del 2005) y OHL México (noviembre del 2010) y la ampliación de capital en OHL México (junio del 2013), entre otras acciones”.
Rescate carretero de Puebla

OHL México ya vivió la experiencia de que un gobierno local terminara antes de lo previsto una concesión.

El 10 de mayo del 2012 informó que el gobierno de Puebla “de forma unilateral” hizo público un día antes un acuerdo mediante el cual se rescataba la concesión del Libramiento Norte otorgada a Autovías de México, su filial, dos años después de que se le asignó.

El contrato establecía un periodo de 30 años, por lo cual se inició un largo proceso legal que culminó el año pasado, al ser indemnizada con el otorgamiento de un nuevo título de concesión para construir y explotar un proyecto alternativo al rescatado: una autopista de cuota elevada de 13.3 km sobre la autopista federal México-Puebla-Veracruz.

Ahora, la concesión es compartida con Promotora y Operadora de Infraestructuras (Pinfra).