En mayo del presente año, el Banco de Chile se convirtió en el primer banco en la historia de nuestro país en ser “asaltado” mediante un ciberataque.

Desde la firma sustrajeron US$10 millones y durante las últimas horas se reveló que Hong Kong indaga un lavado de dinero en el ese país tras el robo que afectó al organismo bancario chileno.

Días después de que el banco fuera atacado, surgió la sospecha de que la plata había entrado Asia o Europa del Este.

Finalmente, el foco de la denuncia se centró en Hong Kong, uno de los centros financieros más grandes del mundo.

En detalle, a esa península ingresaron US$8,5 millones y 2 millones de euros.

Conforme a diario La Tercera, la policía de esa región está al tanto de la sospecha: como son administrados por el Partido Comunista (PC), existe un monitoreo y conteo exhaustivo de las transacciones que ocurren en el territorio.

En paralelo, la policía de ese país indicó al matutino que “un representante bancario masculino de 43 años” les reportó que su servidor bancario en Chile “había sido hackeado y sospechaba que unos US$8,5 millones y 2 millones de euros” habían sido remitidos a Hong Kong.

El caso fue calificado como un lavado de dinero. “No ha habido arrestos por ahora”, añadió la policía.