El gobierno mexicano deberá indemnizar al consorcio chino-mexicano, liderado por China Railway Construction Corporation Limited (CRCC), por la revocación del fallo que les había otorgado el desarrollo del Tren de Alta Velocidad (TAV) México-Querétaro, aunque el monto de resarcimiento no llegaría ni a 1% de la propuesta económica que presentaron -proporción equivalente a 590 millones de pesos-, informaron fuentes relacionadas al proceso. La cantidad será discrecional y negociada

Por decisión presidencial, la noche del jueves pasado el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, informó que ante los cuestionamientos que enfrentaba el proceso y para que existiera “claridad absoluta”, se lanzaría una nueva licitación antes de que concluya el presente mes con una vigencia de seis meses.

En entrevista con Notimex, el director de Transporte Ferroviario y Multimodal de la SCT, Pablo Suárez, explicó que, basados en la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas (LOPSRM), se realizaría la indemnización correspondiente.

“Vamos a ver cuáles son los gastos en los que incurrieron en la presentación y vamos a negociar la afectación que todo esto pudo haber significado”, comentó.

Días antes, Ruiz Esparza había asegurado que el consorcio presidido por CRCC fue el único que cumplió con los tiempos establecidos en la convocatoria, tenían ya trabajando en México a 200 técnicos y que “gastaron muchos millones de dólares que otras no hicieron”.
La discrecionalidad de una ley

La decisión de anular el fallo que designó a siete empresas (tres de ellas chinas y cuatro mexicanas: Teya, Prodemex y GIA) para desarrollar el Tren de Alta Velocidad (TAV) México-China, la noche del jueves pasado, se tomó en menos de 30 minutos.

De acuerdo con el artículo 40 bis de la LOPSRM, de no firmarse el contrato de una licitación pública, como ocurriría el 2 de diciembre con el primer TAV en América Latina, el convocante deberá hacer una indemnización; no se fija el monto.

“La dependencia o entidad, a solicitud escrita del licitante, cubrirá los gastos no recuperables en que hubiere incurrido para preparar y elaborar su proposición, siempre que éstos sean razonables, estén debidamente comprobados y se relacionen directamente con la licitación de que se trate”, menciona la ley vigente.

Incluso, el coordinador del PRD en la Cámara de Diputados, Miguel Alonso Raya, propuso que la convocatoria para desarrollar el tren se sujete a las nuevas reglas que habrá de aprobar en breve el Congreso en materia de obra pública.

Ante sospechas de corrupción y falta de transparencia, dijo, la cancelación de la licitación de la obra que ya había sido asignada fue una “decisión correcta”; de ahí que el siguiente paso es esperar a que se emitan nuevas reglas en la materia. Alonso Raya comentó que desde que se asignó la licitación del referido tren rápido al único postor, se levantaron suspicacias por los presuntos vínculos de las empresas mexicanas que integraron el consorcio ganador con el ex presidente Carlos Salinas de Gortari y el actual mandatario Enrique Peña Nieto. (Con información de Rolando Ramos)
Reposición de licitación del TAV a Querétaro

Decisión tomada en 30 minutos. La decisión de anular el fallo que designó a siete empresas (tres de ellas chinas y cuatro mexicanas: Teya, Prodemex y GIA) para desarrollar el Tren de Alta Velocidad (TAV) México-China, la noche del jueves pasado, se tomó en menos de 30 minutos. Con ello se posponía una inversión de 58,951.5 millones de pesos, encabezada por China Railway Construction Corporation Limited, que tenía un financiamiento de 85% del Eximbank de China, que empezaría a ejercerse en diciembre.

El jueves 6, luego de una larga reunión en el Senado de la República, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, fue instruido por el presidente Enrique Peña Nieto para anunciar la decisión. Sorpresiva, porque ante los cuestionamientos, aseguró: “Reponer el procedimiento creo que sería ilegal y habría todo el motivo para que se pensara que por qué estoy beneficiando a otras empresas al retirar la oferta que legalmente ganó”.

Una fuente de la dependencia refirió, poco antes de las 10 de la noche, que pese a las inquietudes, el proceso seguía en pie. Media hora después, en un noticiero televisivo, se informaba de la revocación del fallo.

En un comunicado, la paraestatal china CRCC indicó a sus accionistas que se habían enterado de la información el jueves a las 11 de la noche de México, 1 de la tarde del día siguiente en China, y que buscaron establecer contacto con la SCT para tener los detalles. Por la diferencia de horarios, la comunicación entre las partes se estableció la mañana del 8 de noviembre, hora de Beijing.

A pesar de una caída de casi 5% en el valor de sus acciones, la empresa asiática manifestó su interés por el nuevo proceso.