Bogotá. Líderes indígenas de la comunidad u'wa solicitarán al gobierno colombiano medidas urgentes para garantizar la preservación de su cultura, del agua y del ecosistema del noreste del país afectado por la industria petrolera y la militarización de su territorio, dijeron hoy representantes de esa comunidad.

Tres ministros colombianos tiene previsto trasladarse el próximo viernes al territorio de los u'wa, en Toledo, departamento de Norte de Santander, para tratar de convencerlos de que permitan el acceso a la zona de obreros encargados de reparar un tramo del oleoducto Caño Limón-Coveñas que fue dinamitado por la guerrilla el pasado 25 de marzo.

En ese encuentro, los u'wa pedirán que se respete su territorio, la suspensión del proyecto de exploración Magallanes de la petrolera estatal Ecopetrol, la desviación del oleoducto que pasa por el resguardo y que "el Estado reconozca y responda por el daño a la comunidad", dijo por teléfono el presidente del Cabildo Mayor, Bladimir Moreno Torres.

Los u'wa, que están repartidos entre Norte de Santander, Boyacá, Santander y Arauca, se oponen a la reparación del oleoducto porque dicen que cada vez que hay un atentado terrorista en la zona el crudo derramado contamina sus fuentes de agua y la tierra.

Según los aborígenes, el atentado del 25 de marzo provocó el derramamiento de crudo sobre la quebrada La China y un incendio que afectó "considerablemente la flora del área y a los habitantes del sector, pues a escasos 100 metros viven familias u'was y colonos".

Moreno denunció además que una mujer embarazada de la comunidad perdió a su hija de siete meses de gestación debido a la fuerte onda explosiva que afectó al resguardo.

El oleoducto Caño Limón-Coveñas, de 770 kilómetros de longitud y propiedad de la estatal Ecopetrol, transporta el crudo producido en los campos de Arauca, en la frontera con Venezuela, hasta el puerto caribeño de Coveñas.

Los indígenas consideran que la industria petrolera "atenta directamente contra la paz, la tranquilidad, el equilibrio social y ambiental del territorio ancestral y del resguardo legalmente constituido".

Según Moreno, en las zonas en donde se explora el petróleo "la tierra queda estéril, no hay agua, no se puede sembrar nada", una situación que considera podría manifestarse pronto en sus territorios.

En la campaña de defensa de sus tierras los u'wa tienen el apoyo de organizaciones internacionales como la ONG Amazon Watch.

Ante la negativa de los u'wa a permitir la reparación del oleoducto, expertos de Ecopetrol manifestaron que mientras el tubo esté abierto, "cualquier evento cercano como un nuevo atentado u otros hechos, provocarían un movimiento de gases y productos que podrían generar una explosión o incendio afectando a los pobladores de las áreas aledañas".

Por su parte, el ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, dijo el martes que no reparar el oleoducto implica un "gran riesgo no solo a sus habitantes, sino al medio ambiente" y además genera un perjuicio "a la economía del país".

Acosta viajará el viernes a Toledo con sus homólogos del Interior, Aurelio Iragorri Valencia, y de Medio Ambiente, Luz Helena Sarmiento.

El líder de los u'wa denunció que tras el último atentado se emprendió un plan de militarización del resguardo que es rechazado por esa comunidad porque la presencia de soldados puede desembocar en atropellos a su pueblo.

La presencia militar, según Moreno, es una señal de que quieren "entrar a la fuerza", pero asegura que se mantendrán en su posición y que, de ser necesario, repetirán la historia de 2002 cuando forzaron la salida de la Occidental Petroleum de su territorio "si el gobierno no escucha" sus demandas.