Así lo denunció el ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, quien explicó que una emergencia como esta, que normalmente se repara en 24 horas, cumple 15 días sin una solución.

Voceros de Ecopetrol, socio de Oxy en esta concesión, señalaron que, si bien el incidente no se produjo al interior del resguardo indígena sino en una propiedad de un particular, la comunidad les bloqueó el acceso a los trabajadores de Oxy encargados de la rehabilitación del tubo, por considerar que violan sus tierras sagradas.

Por su parte, el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo, Alejandro Martínez, señaló que la situación es delicada, ya que el ataque al oleoducto no fue sólo en La China, sino en cinco o seis puntos más que no han sido asegurados por el Ejército y donde no se han podido reparar los daños.

El dirigente explicó que es preocupante el incremento de ataques a la red de oleoductos en Arauca, Catatumbo y Putumayo, pero se mostró optimista frente a los anuncios del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, de incrementar el pie de fuerza e implementar nuevas estrategias de comunicaciones y tecnologías para vigilar la infraestructura petrolera del país.

La Oxy señaló a la ACP que el derrame de crudo puede generar daños ambientales en la zona y que tener el tubo abierto también es un riesgo para la comunidad.

Ecopetrol y la Oxy se vieron obligados a declarar la situación como de fuerza mayor, con el fin de evitar el incumplimiento en la entrega del hidrocarburo a los compradores.

A través del Ministerio del Interior, el gobierno ha venido adelantando conversaciones con las comunidades étnicas para tratar de buscar una salida a la situación, mientras las tropas del Ejército avanzan para asegurar la zona y permitir la reparación del oleoducto.

En lo que va corrido del año se han registrado 18 atentados contra la red de oleoductos en Arauca, diez en Norte de Santander, ocho en Putumayo, dos en Boyacá y uno en Nariño.

Según datos de la Asociación Colombiana del Petróleo y de Ecopetrol, en lo corrido de abril se han presentado seis atentados, de los cuales cuatro corresponden a voladuras y dos a abolladuras. En marzo se presentaron 12 atentados, de los cuales 11 fueron voladuras y uno abolladura. En febrero se presentaron más atentados (14), pero las voladuras fueron las menores del primer trimestre, con cinco, y nueve abolladuras.