Yakarta. Indonesia limitará la tenencia de minas por parte de capitales extranjeros, una medida que busca incrementar los ingresos estatales provenientes de los abundantes recursos minerales, pero que alejaría las inversiones del principal exportador mundial de carbón térmico y estaño.

Bajo nuevas reglas anunciadas en el sitio de Internet del Ministerio de Energía, Indonesia obligará a las firmas extranjeras a reducir sus participaciones en las minas en el décimo año de producción y a incrementar la tenencia doméstica a por lo menos un 51%.

La economía más grande del Sudeste Asiático contiene algunos de los depósitos minerales más ricos del mundo y su sector minero representa más de un 10% del Producto Interno Bruto (PIB).

Grasberg, en la isla oriental de Papúa, es la mina de oro más grande del mundo y la segunda de cobre.

El ministro de Energía y Minería, Jero Wacik, dijo  que las empresas extranjeras que ya operan en Indonesia deberán renegociar sus contratos.

"Los propietarios de permisos para operaciones mineras (...) deben desprenderse gradualmente de sus participaciones cinco años después de (el inicio de) la producción, como para que en el décimo año la participación esté por lo menos en un 51% en manos de entidades indonesias," declaró la regulación.

Tras fuertes alzas en los precios de las materias primas en la última década, los políticos indonesios se han vuelto cada vez más insistentes en demandar mejores acuerdos con las empresas mineras, muchos de los cuales fueron firmados en la era de Suharto.

El requerimiento llega en momentos en que el gobierno está renegociando los contratos con Freeport McMoRan Copper & Gold Inc y Newmont Corp, las principales mineras de metales en el país.

La ley minera del 2009 buscaba elevar la inversión en la minería y el procesamiento de metales, pero las regulaciones en las que se apoya no fueron bien recibidas por la industria.

Los nuevos inversores siguen enfrentando riesgos como cambios de políticas, demandas de las comunidades locales, un proceso de permisos tortuoso y una infraestructura pobre.

"La regulación gubernamental (...) es imposible para los inversores del exterior. Es imposible si en sólo 10 años tras (comenzar a) producir tienen que desprenderse del 51% de sus participaciones en las minas," declaró el director ejecutivo de la Asociación Minera Indonesia, Syahrir Abubakar.

"Estoy seguro de que los inversores ya no invertirán en el sector minero en Indonesia. Esta política amenazará al clima de inversión minera de Indonesia," detalló.

Indonesia decidió semanas atrás vedar las exportaciones de algunos metales sin procesar a partir del 2014, a pesar de amplios pedidos de la industria para demorar el plan. Esta en una medida que podría perjudicar fuertemente las ganancias de las mineras, recortar el suministro global y elevar los precios.