Buenos Aires. La pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19) ha impactado especialmente sobre la industria aerocomercial, que puede tardar hasta cinco años en recuperar el nivel de actividad previo, advirtió Peter Cerdá, vicepresidente regional para las Américas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés).

"La industria va a ser muy distinta a la que fue antes de la pandemia. Varias líneas aéreas van a dejar de existir, la mayoría de las compañías van a comenzar con una operación más pequeña y limitada, teniendo que tomar decisiones sobre adónde van a operar, porque tendrán menos personal y menos aeronaves", dijo el directivo.

En una entrevista por videoconferencia con Xinhua, Cerdá estimó que "para el sector van a pasar dos, tres, cuatro, cinco años antes de que nos podamos recuperar al nivel anterior a la pandemia".

"El panorama en un día normal, antes de que empezara todo, era de 200.000 vuelos todos los días, ésa era la media que teníamos a nivel global. A principios de abril, esos 200.000 vuelos se redujeron a un 20% de vuelos regulares, y hoy estamos entre un 10% y un 15% a nivel global en la cantidad de aviones que están volando", puntualizó el directivo de la IATA.

En América Latina y el Caribe sólo México, Brasil y Chile han mantenido una conectividad doméstica e internacional limitada, mencionó Cerdá.

Al abordar el impacto a nivel global en la demanda de pasajeros, Peter Cerdá señaló que los ingresos por pasajeros aéreos caerán US$314.000 millones en 2020, una caída del 55% respecto a 2019.

Al abordar el impacto a nivel global en la demanda de pasajeros, el entrevistado señaló que los ingresos por pasajeros aéreos caerán US$314.000 millones en 2020, una caída del 55% respecto a 2019.

"En América Latina el impacto llega a los US$18.000 millones y, más importante, la cantidad de puestos laborales en riesgo es de 3,5 millones", sostuvo Cerdá.

Según el informe más reciente de la IATA, la aviación en América Latina y el Caribe mantiene un total de 7,2 millones de empleos, maneja anualmente 4,1 millones de toneladas de carga aérea, proporciona conectividad a 385 ciudades de la región, une a la región con 160 ciudades en otras partes del mundo, y contribuye con US$167.000 millones al PIB de la región.

"El transporte aéreo es una industria muy frágil, en el sentido de que hay muchos componentes externos que pueden afectar su viabilidad, como situaciones económicas, medioambientales o sociales, pero ninguna crisis ha tenido hasta ahora el impacto de esta pandemia y eso ha puesto al transporte aéreo en una situación muy delicada", admitió el representante de la IATA.

La industria se adaptará con "una restricción de la capacidad de las aeronaves, va a haber menos vuelos, por lo menos en los primeros seis o siete meses, porque al comienzo el pasajero va a tener miedo y no va a querer viajar. Traer de vuelta la confianza del consumidor va a tardar su tiempo y habrá una oportunidad, porque las tarifas van a estar más baratas al comienzo", sostuvo Cerdá.

El expero consideró que hasta que no se encuentre una vacuna, viajar va a ser distinto a lo que fue alguna vez y que los gobiernos tendrán que tomar medidas a nivel global, para no generar confusión  y así arribar a una parcial recuperación de la industria.

El sector, apuntó Cerdá, buscará minimizar el contacto entre pasajeros y funcionarios de las líneas aéreas a fin de evitar el riesgo de contagios.

"Los primeros meses van a ser distintos y viajar va a ser más complicado. El pasajero va a tener mucha más responsabilidad, por ejemplo, en asegurar que está en condiciones de volar, o al hacer el proceso de 'self check-in', para que haya menos interacción entre personas", concluyó el vicepresidente regional de la IATA.