Las ventas de la industria automotriz de México crecerán entre 5,5% y 7,1% en 2011 y apenas igualarán los niveles exhibidos en 2000. De acuerdo a la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), el crecimiento será lento ya que no se han logrado superar los efectos de la crisis económica internacional generada en 2008.

En ese marco, la entidad gremial estima que algunos factores que inciden en el bajo dinamismo del mercado interno mexicano son el bajo poder adquisitivo y la estabilidad laboral, las expectativas del consumidor y la insuficiencia de crédito. También se menciona la deficiente normatividad vehicular y la importación de vehículos chatarra.

El director de Relaciones Institucionales de la AMDA, Guillermo Rosales, explicó que estiman cerrar el ejercicio con un incremento de 7,3% en vehículos ligeros, equivalente a casi 810 mil unidades; y de 13% en camiones pesados, con una venta cercana a 26 mil unidades, de acuerdo a La Jornada.

Comparados con los datos de 2008 las cifras resultan magras, toda vez que se encuentran 21% abajo en vehículos ligeros y 45% en camiones pesados.

La tendencia continuará en 2011 con ventas de vehículos ligeros entre 854.2 mil y 867.6 mil unidades, lo que llevaría a un incremento de entre 5.5% y 7.1%.

De cumplirse estos pronósticos, el mercado automotor en 2011 se encontraría en niveles similares a los de 2000 y todavía lejos de los resultados previos a la crisis de 2008.