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Industria automotriz toma velocidad en México gracias al NAFTA
Lunes, Marzo 17, 2014 - 06:32

La consolidación del sector se relaciona con identificar al país como una plataforma proveedora y en donde al integrarse los territorios de Estados Unidos y Canadá se conforma una zona globalmente competitiva.

Ciudad de México. ElEconomista.com.mx La implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, en español y NAFTA, en inglés)) propició en la zona una mayor integración del sector automotriz, sobre todo desde el 2003 al eliminarse los aranceles para los productos industriales de este ramo.

Diez años después, la región de Norteamérica importó automóviles por un valor de US$189.764 millones, casi 48% más respecto del 2001. En tanto, las exportaciones sumaron US$132.675 millones durante el año pasado, es decir, el doble que el año de referencia (102.7%).

“Cuando empresas automotrices deciden invertir miles de millones de pesos en México, esas decisiones las toman porque creen que el país mantendrá con rumbo claro su integración global”, dijo Ildefonso Guajardo, secretario de Economía.

Estados Unidos es el segundo mercado automotriz en el mundo, en el 2013 alcanzó una comercialización de 15 millones 582,136 unidades. Este volumen motiva que la región del TLCAN se vea beneficiada con ese comportamiento. México es el segundo proveedor de vehículos para ese país.

“Una palabra que viene a mi mente cuando pienso en Detroit es adaptación. Para ponerlo simple: el sector automotriz estadounidense y sus récords batidos en los años recientes son una definición de adaptación”, comentó Penny Pritzker, secretaria de Comercio de Estados Unidos.

En el caso de México, la consolidación de la industria automotriz está relacionada con las decisiones empresariales de identificar al país como una plataforma de proveeduría, y en donde al integrarse los territorios se conforma una zona competitiva globalmente.

Pero no sólo es una ganancia local. “Para Estados Unidos el aumento en la producción en México es una buena noticia, ya que 40% del valor de los componentes que se requiere proviene de este país”, afirmó Eduardo Solís Sánchez, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Antes de la entrada en vigor del acuerdo comercial con América del Norte, México ostentaba 6% de la capacidad de producción de la industria automotriz en Norteamérica, en tanto que Canadá 16% y Estados Unidos 78%. 

A 20 años de este suceso, “las cifras actualizadas nos revelan que Canadá mantiene su participación, Estados Unidos concentra 65% y México se ubica en 19%, lo que hace evidente el avance, pero también la oportunidad para seguir creciendo”, agregó el presidente de AMIA.

Actualmente, la industria automotriz cuenta con 20 complejos de producción de automóviles y motores, el doble que en 1993, pero el reto para mantener la captación de inversiones y el atractivo para otras marcas está en desarrollar los diferentes niveles de proveeduría.

El anuncio de una inversión de una marca, considera también la llegada de sus proveedores directos (Tier 1). Sin embargo, en los siguientes niveles, Tier 2 (proveedor del proveedor) y Tier 3 (generador de partes o insumos) es necesario mejorar para posibilitar que la industria continúe creciendo.

Este escenario es retratado por Óscar Albín, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA), quien afirmó que las marcas se enfocaron a traer a sus proveedores, pero falta el desarrollo local y eso queda en evidencia cuando hoy 90% de los insumos para la fabricación de vehículos es importado.

“Se importa gran cantidad de materia prima para las autopartes, unos 35,000 millones de dólares entre Tier 1 y 2; allí hay una oportunidad potencial para México”, consideró Albín. Por ahora, hay esfuerzos que tienen esa orientación, pero que deben multiplicarse.

Autores

El Economista (México)