El Observador de Uruguay. Para la industria automotriz el 2017 transcurre de mejor manera que el año pasado. Las plantas de Nordex y Lifan volvieron a funcionar, y están produciendo y exportando; aunque todavía en volúmenes muy inferiores a los de sus años dorados.

Es que si bien las economías de Brasil y Argentina muestran señales positivas, la incertidumbre sobre el desempeño de estos dos mercados regionales sigue presente en el horizonte de la industria local de ensamblado de vehículos.

El sector vehículos automotores fue el más dinámico en la industria manufacturera uruguaya en el segundo trimestre de este año, con una expansión de su actividad que triplicó (+211%) el desempeño que tuvo un año atrás.

En la planta de Nordex se comenzaron a fabricar dos vehículos utilitarios ligeros de las marcas Peugeot y Citroën, y se continúa con la producción de la línea de camiones livianos Kia Bongo. El constructor de automóviles francés PSA –asociado al importador EASA y a Nordex– prevé producir cada año 6.000 unidades de los modelos utilitarios Peugeot Expert y Citroën Jumpy.

El contrato entre Nordex y PSA establece que la armadora cobra una suma por vehículo más una utilidad, y la parte de suministros de los lotes de las piezas y la comercialización corre por cuenta del grupo francés.

En diálogo con El Observador, el responsable de Relaciones Institucionales de Nordex, Ramón Cattaneo, explicó que son dos productos con "buen futuro" en la región, porque se trata de modelos lanzados de forma reciente en Europa.

Actualmente se llevan fabricadas 100 unidades y se comenzará a exportar una primera tanda cuando se alcance un stock de 600 vehículos, que serán distribuidos de forma simultánea en Brasil y Argentina.

"Esto es algo positivo, independientemente de que estamos un poco librados a cómo funcionen los mercados. Hasta que no se está vendiendo uno no sabe realmente si el producto responde y si el mercado se lo lleva", afirmó el ejecutivo.

"En Argentina nos ayuda la situación cambiaria. Mientras no se dispare mucho el dólar podemos ser competitivos y pensamos que puede andar", añadió.

El contrato entre Nordex y PSA establece que la armadora cobra una suma por vehículo más una utilidad, y la parte de suministros de los lotes de las piezas y la comercialización corre por cuenta del grupo francés. Esas condiciones aseguran que el negocio sea rentable para la armadora local.

La producción este año será de unas 2.000 unidades y el año próximo la cantidad podría llegar a 4.000, en función de la respuesta que tengan los mercados regionales.

La planta de Nordex también incrementó la producción del camión liviano Kia Bongo. El armado de este modelo se había retomado a fines de 2016 con un promedio de seis unidades por día y en la actualidad se están armando 10 camiones.

"El problema con Brasil es que en particular el segmento de los utilitarios sigue sin tomar fuerza. Se está vendiendo muy poco y eso nos limita bastante la producción.

De cualquier manera se está fabricando y esperando el momento para poder largar con mayor fabricación", dijo Cattaneo.

El débil desempeño del mercado brasileño había llevado a que se interrumpiera la exportación que se retomó en el primer trimestre del año. De todas formas, la producción está todavía muy por debajo de la de años anteriores cuando se llegaron a armar hasta 30 unidades por día.

Con más de 20 mil unidades fabricadas, el Kia Bongo es el vehículo más producido en la historia en Uruguay.
En 2011 se alcanzó el pico de producción y de exportación de este modelo, cuando la factura exportadora llegó a US$ 86 millones. El 95% de la producción se exporta a Brasil, mientras que el 5% restante se comercializa en Uruguay.

La otra ensambladora en actividad es Lifan que retomó las exportaciones a Brasil a mediados de mayo. La actividad de la planta ubicada en San José está concentrada en la producción de camionetas modelo X60 con caja automática. Se está produciendo una media de 20 vehículos por día y se llevan colocados en el mercado norteño alrededor de 400 unidades.

En diálogo con El Observador, el vicepresidente de la compañía en Uruguay, Pablo Revetria, indicó que antes de fin de año se espera que las colocaciones sean más regulares para completar 1.800 vehículos vendidos, que es la meta para 2017.

El ejecutivo indicó que un próximo paso será evaluar la respuesta del mercado brasileño para comenzar a planificar el 2018 e incluso incorporar otros modelos a la oferta. Según dijo, el modelo X60 encontró "una muy buena respuesta" de los concesionarios y se espera lo mismo de los consumidores.

La casa matriz de Lifan definió volver a producir en Uruguay en mayo de este año, casi un año y medio después de su cierre temporal, apostando a mantener presencia en el mercado de Brasil que aunque todavía no se recupera está más estable.

"La situación es un poco más auspiciosa, pero con todas las fragilidades derivadas de los mercados regionales que son una cosa muy difícil de prever. En Brasil uno no sabe para dónde va a seguir la historia y en Argentina por ahora parece que pinta bien para vender, pero hay que ver por cuánto tiempo", resumió Cattaneo.