Ciudad de México. Actualmente se producen más películas mexicanas que en la llamada Época de oro y, sin embargo, la taquilla es inestable, en el 2017 el cine nacional cayó pese a todos los apoyos del gobierno mexicano.

En su informe anual, el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), señaló que el cine mexicano vendió 21.5 millones de boletos en el 2017; una cifra menor al 2016, cuando se alcanzaron 30.4 millones de boletos; lo que representa una caída de 29.3% respecto al periodo pasado.

En cuanto a taquilla, la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine) reportó que la producción nacional tuvo ingresos por 938.7 millones de pesos (US$49.2 millones); una cifra que podría llegar a 1.000 millones (US$52 millones) -si le va bien a dos películas mexicanas: Camino a Marte y Cuando los hijos se van-, pero se quedaron lejos de los 1.330 millones de pesos (US$69.7 millones) del 2016.

El comportamiento del cine mexicano en taquilla es inestable: en el 2009 vendió 9.2 millones de boletos, en el 2010 fueron 10.5, en el 2011, 13.7, pero en el 2012 cayó a 10.3.

Para el 2013 el cine mexicano vendió 28.7 millones de boletos; para el 2014 volvió a caer con 23.4 millones y en el 2015 llegó a 17.2 millones de boletos.

El año pasado fue mejor con 30.4 millones de boletos pero ahora, el cine mexicano pierde 8.9 millones de boletos y alrededor de 300 millones de pesos (US$15.7 millones). El mayor problema que sigue teniendo el cine mexicano es la distribución y la exhibición.

En el informe de labores, el Imcine dio a conocer que en el 2017 se produjeron 175 largometrajes; 96 financiados con recursos públicos. Se estrenaron 85 películas (largo y cortometrajes) y las producciones nacionales obtuvieron 93 premios nacionales y 100 más alrededor del mundo.

El cine mexicano pierde 8.9 millones de boletos y alrededor de 300 millones de pesos (US$15.7 millones)

“El Imcine consolidó en 2017 el compromiso de incentivar la producción, distribución y exhibición fílmica, dentro y fuera de México. Para lograrlo, desarrollamos y gestionamos diversas estrategias que en los últimos cinco años han posibilitado un mayor acercamiento entre la expresión cinematográfica y la ciudadanía”.

Según los datos presentados, Imcine calcula que en 2017, 68 millones de espectadores tuvieron el cine mexicano entre la exhibición comercial en salas de cine y las ventanas alternativas, como es la televisión abierta y otras que ofrece el Instituto a través de programas de alcance nacional como la Semana de Cine Mexicano en tu Ciudad, y las plataformas en internet Cinema México Digital y FilminLatino.

“Este año se hicieron 175 largometrajes, lo que implica un nuevo récord histórico en este terreno si recordamos que en la Época de Oro del cine mexicano el mayor número registrado fue en 1958 con 135 títulos; mientras que en 2016 se produjeron 162. El Imcine apoyó la producción de 96 largometrajes, con los fondos y estímulos fiscales Foprocine, Fidecine y Eficine”.

En 2017 se apoyaron 21 proyectos documentales, a través del Estímulo Gabriel García Márquez para la Creación Cinematográfica en México y Centroamérica, para fomentar el cine documental desde el punto de vista de las comunidades de los pueblos originarios y la población Afro en México y Centroamérica.

Se apoyaron 47 proyectos para la escritura de guiones y el desarrollo de proyectos, en los géneros de ficción y documental, mediante el Programa de Estímulo a Creadores. Asimismo, impulsamos el desarrollo de proyectos de series y miniseries.

“Referente a la exhibición, en 2017 se estrenaron en las salas de cine un total de 85 películas mexicanas, entre ficciones, documentales y animaciones. El 60% de estos lanzamientos fueron producciones apoyadas con recursos públicos.

La asistencia a estas películas fue de 21.5 millones de espectadores. Destaca que 75% del total de los asistentes al cine nacional vieron títulos apoyados con recursos públicos y cinco películas mexicanas superaron el millón de espectadores”.