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Industria del vino chileno se enfrenta al reto del cambio climático
Domingo, Abril 14, 2019 - 17:25

Presidente del gremio vitivinícola anuncia readecuación del sector ante desafíos que presenta este fenómeno global, aunque asegura que existe mucha agua en el país a la cual recurrir.

El fenómeno del cambio climático en Chile ya no se discute. De hecho, existe una frase donde se afirma que “llegó para quedarse”. La diferencia estriba en cómo se aborda.

Para los viñateros chilenos está claro. “De acuerdo con las charlas que hemos tenido con expertos nacionales e internacionales, deberíamos ser el país menos afectado en términos vitivinícolas, porque en Chile cambiaría la temperatura en un grado. Para otros países productores, como Francia, las fluctuaciones de temperaturas en 40-50 años deberían ser de 2-2,5 grados”.

Así lo dijo Mario Pablo Silva, presidente de Vinos de Chile A.G., la asociación gremial que agrupa a los productores y exportadores de vino chilenos.

Sus palabras se dieron en el marco del lanzamiento de Vendimia Fest, un evento de vendimia urbana realizada en barrio Italia, uno de los sectores de moda de la capital, Santiago.

El pronóstico del gremio es que algunas zonas se van a ir adaptando al cambio, trasladando las plantaciones desde la costa hacia el centro y sur del país. Pero según su máxima autoridad no será un cambio radical.

“Si en Chile nos preocupamos hoy de ir adaptando nuestras plantaciones, poco a poco Chile puede tener una ventaja vitivinícola en relación con otros países donde va a ser más drástico el cambio climático. Y esto es porque estamos al fin del mundo, con una influencia del océano Pacífico y la cordillera de los Andes muy fuerte, que de cierta forma nos protegen”, precisó.

En cuanto al cambio climático y el agua, el titular del gremio viñatero detalló que, si bien se va a acumular menos nieve en la cordillera, pero por otro lado llovería más en la cordillera. “Así que va a correr más agua hacia el océano Pacífico y volvemos a la necesidad de desarrollar embalses. Aquí claramente hay un tema de eficiencia, de poder desarrollar proyectos, apoyados obviamente por el gobierno, para construir infraestructura de riego”, destacó Silva.

La seguridad de riego es uno de los tópicos más relevantes para los agricultores en general en Chile. De acuerdo con el líder gremial, la nación sudamericana es uno de los países con mayor disponibilidad hídrica, “pero cerca del 80% del agua se va al océano Pacífico y no la aprovechamos. El desafío es cómo poder acumular esa agua: si logramos desarrollar embalses y proyectos que hoy están en estudio, para poder acumular esa agua y vertirla hacia nuestros campos se va a solucionar el problema hídrico, porque problemas de agua en general Chile no tiene, el problema es que la pierde en el mar”, dijo.

Grupo Mundial del Vino. Esta semana, además, Chile asumió la presidencia del Grupo Mundial de Comercio del Vino (WWTG, por sus siglas en inglés), organización gubernamental y del sector privado cuyo propósito es facilitar el comercio de vinos en beneficio de exportadores e importadores. En la organización participan representantes de Argentina, Australia, Canadá, Georgia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Estados Unidos, Uruguay y Chile, que es miembro desde su fundación en 1998.

En ese aspecto, Silva afirmó que apuntan a destrabar comercio internacional para los vinos. “Estamos convencidos de que el bienestar del productor mas pequeño, hasta el más grande, pasa porque tengamos un comercio internacional abierto (…), tenemos que exportar nuestros vinos al mundo y la única forma es que tengamos mercados mundiales abiertos y de fácil acceso. Chile vuelve a presidir este grupo y así va a estar marcando las pautas de comercio para los próximos años”, expresó.

Esta será la quinta vez que Chile asume la presidencia; antes lo hizo en 1999, 2003, 2005 y 2011.

Turismo y COP 25. “El cambio climático indudablemente está impactando el turismo mundial; es uno de los temas que se están tocando en las conferencias (del rubro), y la OMT tiene todo un artículo referido al fenómeno; es por eso que uno de los pilares de nuestra estrategia nacional y global es la sustentabilidad, porque va en la línea de hacernos cargo del fenómeno. Seguramente será un tema relevante en la próxima reunión COP25”, explicó la Subsecretaria de Turismo chilena, Mónica Zalaquett, presente en la actividad.

Asimismo, el secretario regional ministerial (Seremi) de agricultura de la capital chilena, José Pedro Guilisasti, aseguró que la escasez hídrica es un tema que llega a todo el país.

La autoridad destacó que su cartera se coordina con otras para convencer a agricultores y gremios a acumular distintas fuentes de agua y buscar la eficiencia del recurso. “Estamos viendo proyectos de recarga artificial de acuíferos, realizando capacitaciones con los gremios y agricultores para tecnificar el riego, pues tiene un 90%de eficiencias versus un 45% de eficiencia en riego tendido, son muchas las cosas y acciones por realizar”, precisó.

Guilisasti además destacó que no se trata de un tema solo que afecte a viñateros. “En otros rubros han tenido que arrancar árboles o no poder ocupar todos sus predios, por no tener eficiencias en el agua. Pero si todos los agricultores tuvieran un minitranque o un acumulador de agua, aunque fuera chiquitito, esto pudiese prestar ayuda para poder regar en aquellos momentos en que lo requieran. Eso es una de las cosas que creo que tenemos que hacer y que vamos a seguir priorizando”, concluyó.

Problema transversal. El actual gobierno de Sebastián Piñera está impulsando una reforma al Código de Aguas, principal rector de la gestión hídrica en el país, para asegurar el usufructo de por vida de los actuales tenedores de derechos de agua, la figura con la que el Estado chileno otorga el agua a los privados, indicando que lo más relevante es otorgar certeza jurídica a los empresarios y agricultores para desarrollar sus actividades.

El gobierno anterior de Michelle Bachelet intentó con relativo éxito por 4 años modificar dicha figura en el parlamento, pero sin avanzar eficazmente en ello, proponiendo un máximo de 30 años, renovables, para usar el agua. Sí se pudo instalar entre la opinión pública el concepto de derecho humano al agua y la necesidad de establecer una prioridad para el consumo humano – una especie de lucha de David contra Goliat entre pequeños agricultores y grandes mineras o agroindustrias, donde el poder adquisitivo y hasta político se señala como factor clave a la hora de conseguir la infraestructura adecuada para asegurar acceso al recurso hídrico.

Organismos como el Instituto Nacional de Derechos Humanos o el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia la Universidad de Chile, además de ONGs ambientalistas como Chile Sustentable, Ecosistemas, Greenpeace y Terram, han llamado la atención, local y globalmente, sobre una creciente inequidad en el acceso al agua en Chile, citando casos como el de la zona de Petorca, en el centro del país, donde conviven grandes plantaciones de paltas de exportación con vastos sectores de población rural que debe ser abastecida mediante camiones cisterna o aljibe, generando descontento social.

Desde 2008 a la fecha, el país sudamericano ha registrado recurrentes episodios de sequía, durante los cuales gobierno y privados han defendido la tesis de problemas por efecto del cambio climático, en tanto que la ciudadanía acusa sobre explotación de los recursos hídricos, robo de aguas y falta de voluntad gubernamental para encontrar soluciones permanentes.

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Autores

Gwendolyn Ledger