El presidente de la Asociación de Procesadoras de Leche (Asoprole), Edecio Pineda, alertó que el abastecimiento de leche en polvo en el país podría empeorar, como consecuencia de algunas acciones y omisiones del Ejecutivo nacional, las cuales complican la capacidad productiva de la industria y sus redes de distribución.

Señaló que la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas (Casa) ha estado suministrando leche pulverizada a las empresas privadas que empaquetan leche en polvo; informó que este año ajustó a 25 bolívares (US$3,9) el kilo de leche pulverizada que suministra a estas industrias que envasan y comercializan el producto; antes pagaban 22,8 bolívares (US$3,6) por cada kilo que compraban; pero no se trasladó ese incremento al precio final de la leche en polvo.

“La industria nacional en forma reiterada tiene varios meses solicitando un ajuste en el precio de la leche en todas sus presentaciones, y hasta el momento no hemos recibido respuestas”.

Al respecto, manifestó que el martes hubo una reunión con Luis Fernández, máxima autoridad de la Superintendencia Nacional de Silos, Almacenes y Depósitos Agrícolas (Sada), para evaluar el tema de inventarios y precios, ya que en “este momento las empresas tienen limitaciones para comercializar”·

El precio de venta al público, vigente desde mayo de 2013, es de 29,52 bolívares (US$4,6) para la bolsa de 900 gramos y 32,04 bolívares (US$5) para la de un kilo; así como 33,92 bolívares (US$5,3) para la lata de 900 gramos y 36,44 bolívares (US$5,7) para la de un kilo.

Esto significa que la pura materia prima -leche pulverizada- representa ahora entre 68% y 84% del costo total, dependiendo del tipo de presentación que se elabore. Esto sin tomar en consideración los costos de mano de obra, empaques y otros gastos operativos que tienen las industrias.

Recalcó que hace unas semanas, el Ministerio de Alimentación, la Casa y el Sada le propusieron a la industria privada que suministre 20% de su producción de leche en polvo a la red pública, es decir, a Bicentenario, Pdval y Mercal.

“Tenemos limitaciones para cumplirlo”, dijo Pineda, quien informó que el pasado lunes “se materializó la suspensión o bloqueo -por parte del Sada- de las guías de movilización para las industrias que no suministraron el producto al sector público”.

Alertó que por esa razón “hoy no podemos continuar suministrando el producto a las cadenas privadas del país”.

Procesos lentos y complicados

Pineda expresó su preocupación por los retrasos en las autorizaciones (AAD) y en las liquidaciones (ALD) de divisas tramitadas ante la extinto Cadivi y el Cencoex. “Hay casos de ALD aprobadas a importaciones de leche entera en polvo hace 45 días y el código de origen no se ha materializado; eso obliga a las industrias a almacenar la mercancía hasta que se genere el código, lo que encarece entre 15% y 20% el precio del producto”.

Afirmó que en los dos últimos meses el Minal no ha aprobado licencias de importación de leche a las empresas afiliadas a Asoprole, alegando que la documentación está incompleta. “Exhorto al Gobierno nacional a tratar de canalizar procesos viables para poder regularizar el abastecimiento del producto”.

Agregó que la Dirección de Higiene de Alimentos del Ministerio de Salud, desde octubre de 2013, no entrega los permisos sanitarios que requiere el sector.

Informó que para evaluar las estructuras de costos de las empresas, la Sundde les pide consignar en 10 días hábiles una información contentiva de 45 puntos relacionados con los datos sobre costos de producción, estados financieros y pagos de impuestos, que no están “en condiciones de suministrar en ese lapso”.