Buenos Aires. La industria siderúrgica argentina vive hoy una jornada de paro convocada por los sindicatos del sector en demanda de incrementos salariales del 30%.

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) resolvió paralizar "toda la actividad siderúrgica" ante "la negativa de las empresas siderúrgicas compuestas por el grupo Techint y Arcelor Mittal, de negociar los salarios conforme al acuerdo nacional y a las necesidades de los trabajadores", informó el sindicato en un comunicado.

"Ni siquiera es un aumento, es una recomposición del poder adquisitivo perdido. Vamos transitando la tercer quincena (tras el vencimiento del acuerdo salarial paritario) sin aumentos. Llama poderosamente la atención que las empresas no tengan responsabilidad a la hora de pensar en su gente", sostuvo hoy Francisco Abel Furlán, portavoz de la UOM, en declaraciones radiales.

Los sindicalistas dirigidos por Antonio Caló, considerado afín al Gobierno, reclaman aumentos salariales del 30%, en consonancia con los acuerdos paritarios alcanzados en el sector metalúrgico y con las alzas pactadas entre la patronal y los trabajadores en otros sectores productivos.

Ante la paralización en el sector siderúrgico, el jefe de Gabinete del Gobierno argentino, Jorge Capitanich, manifestó hoy el respeto a "todas las manifestaciones desde el punto de vista político y social".

Capitanich anunció también en rueda de prensa que el ministerio de Trabajo dictará la conciliación obligatoria para buscar "un camino de entendimiento que permita resolver esta cuestión".

El paro se produce en vísperas de otra movilización sindical opositora convocada para mañana en protesta por la política económica del Ejecutivo de Cristina Fernández.