Ciudad de México. El crecimiento de la industria automotriz de México debe ser motivo de estudio para que otras industrias tengan el mismo éxito, aseguró la economista del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, María Fonseca.

La economista dijo a Xinhua que es necesario un análisis de lo que se "hizo bien" en la industria automotriz para tratar de dar el mismo impulso a otras y que se vean fortalecidas.

El sector automotriz es el que ha permitido un equilibrio en la economía del país al tener un superávit en su balanza comercial, lo cual la ha llevado a ubicarse como el séptimo productor mundial de automóviles, según la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA), y cuarto exportador del mundo.

La directora de la Escuela de Negocios del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) agregó que a excepción de la automotriz y la construcción, que en el primer mes de 2015 creció 4,2%, ese impulso no se ve en otros sectores, como la electrónica, la de electrodomésticos o la aeronáutica.

Consideró necesario desarrollar programas en conjunto, invertir en ciencia y desarrollo tanto en el sector público como en la iniciativa privada, con proyectos de largo plazo como ocurrió con la industria automotriz.

La académica habló del reciente estudio del CIEN, "Pierde vigor la actividad industrial", en el cual apunta un arranque difícil para la economía mexicana en 2015.

El complicado comienzo del año lo atribuyó a tres factores que se dan en el contexto internacional, la volatilidad del tipo de cambio, la caída de los precios del petróleo y el inminente alza de los intereses en Estados Unidos.

Lo anterior hace que los inversores busquen destinos más seguros que los de economías emergentes y Estados Unidos, una de las dos economias más importantes del mundo, tiene una tasa de interés preferente con respecto al resto, pues allí les conviene invertir.

Esos factores, comentó, impusieron mayor precariedad tanto a la economía mexicana como a cualquier otra.

"Una economía mexicana donde si bien es cierto no ha tenido desempeños económicos deseables, porque se ha quedado en la raya de 2% anual, provoca que la situación se complique", explicó.

Por fortuna, México no es una economía dependiente sólo del petróleo, "pero hay que impulsar otras industrias en las que México debiera ser punta de lanza", subrayó Fonseca.

En cuanto al estudio del CIEN, la economista señaló que 2015 no arrancó de la mejor manera porque no se tiene una actividad industrial que contribuya al crecimiento de una forma más contundente.

La actividad secundaria contribuye de manera importante con el 35% del producto interno bruto (PIB) de lo que toda la economía produce, al ser las manufacturas el componente más significativo por su participación en el sector que es cercana a 48%.

Ante una cifra desalentadora en el componente manufacturero, resulta poco probable esperar que la actividad industrial exhiba un desempeño positivo de peso.

En enero de 2015 la tasa de crecimiento de la producción industrial fue de 0,3%, medido con cifras originales en términos anuales, luego de que en el mismo mes de 2014 el incremento fue de 1,1%.

Aunque la construcción tuvo un crecimiento de 4,2%, no fue suficiente para compensar la caída de 5,9% en la minería, como consecuencia de una menor producción petrolera.

También se registró un desempeño menor de las manufacturas (1,2% si se compara con el 3,3% reportado en 2014), donde 10 de los 21 subsectores que se consideran mostraron resultados inferiores a los obtenidos el año pasado.

El estudio arrojó que, en cuanto a cifras desestacionalizadas, la actividad industrial disminuyó 0,4% respecto de diciembre pasado, con lo que suma dos meses seguidos a la baja, debido a que sólo la generación de energía eléctrica (0,4%) se ubicó en terreno positivo.

El sector de la generación de energía y de la construcción exhiben movimientos al alza, en tanto que las manufacturas (0,1%) muestran señales de estancamiento y la mineria (0,5%) un comportamiento a la baja.

Con base en el pronóstico del Banco de México (banco central), la académica señaló que la economía mexicana cerrará 2015 con un crecimiento del PIB de entre 2,5 y 3,5%, aunque la tendencia estará más cerca de la primera cifra.

En relación a las cifras de empleo que se maneja en el primer mes, Fonseca precisó a que, al considerar el nivel de educación y experiencia, son trabajos que no generan un valor suficiente.

"Son empleos todavía en condiciones de mucha precariedad en cuanto a las remuneraciones y las prestaciones. No son ingresos que puedan ser detonadores o que muevan el mercado interno de la economía", concluyó.