La semana pasada, tras confirmarse la visita oficial del canciller argentino, Héctor Timerman, el diario Ámbito Financiero se hizo eco de la información y afirma que “la misión” del diplomático será “impulsar un calendario para la revisión del tratado de Yacyretá y de los intereses que reclama la Argentina a Paraguay por sus aportes a la construcción de esa hidroeléctrica binacional”.

La publicación fue tomada con ironía por algunos especialistas del sector, teniendo en cuenta que –por ignorancia o mala fe– el artículo en cuestión contiene una serie de imprecisiones y se contradice con la posición oficial expresada hace un par de semanas por las propias autoridades argentinas, en el sentido de que la deuda no es de Paraguay sino de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Asimismo, menciona “los intereses que reclama la Argentina”, cuando que las Altas Partes habían acordado en 2007 que, ni los intereses ni las correcciones monetarias corresponden ni se aplican a los aportes.

La información, que fue difundida incluso por la Dirección de Prensa de la Cancillería Argentina, contiene otro error en la fecha del vencimiento del Anexo C del tratado, que fue el pasado 27 de marzo y no el 27 de febrero como publicaron.

En otra parte, el periódico citado señala que “las dos partes deberán determinar cuál es la deuda de Paraguay con la Argentina por su aportación de fondos para la construcción de la hidroeléctrica en el río Paraná, que se inició en 1983 y que alcanzó su potencial previsto en 2011”.

Asimismo, destaca lo manifestado en su página web por el director argentino de la entidad binacional, Oscar Thomas, quien a mediados del pasado mes de marzo refirió que se calcula “el costo total de la obra en US$11.000 millones, de los cuales la Argentina aportó 6.400 millones y la propia Entidad Binacional Yacyretá puso el resto, gracias a los ingresos por la venta de energía”.

Insólita posición. En opinión del especialista José Luis Enciso, el artículo del diario Ámbito Económico, coincide en cierto modo con la intención del director Oscar Thomas y el resto de la cúpula del Gobierno argentino quienes registran los montos no pagados por la empresa estatal EBISA a Yacyretá, y “sin vergüenza pretenden cobrarle a Paraguay lo que no pagaron y para colmo con intereses”.

Agrega que la deuda es de EBISA de Argentina en 95% y de la ANDE de Paraguay en 5%, no de Yacyretá. Recuerda además que el Numeral IX del Anexo C no indica ninguna negociación. “La aplicación es imperativa y explícita”, concluyó Enciso.