San José. Latinoamérica necesitará invertir en innovación para la industria agraria y en su productividad para asegurar la seguridad alimentaria de la región, detalló un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO) y el Instituto Interamericano de Agricultura (IICA).

La investigación “Perspectivas de la agricultura y el desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe 2011-2012”, analizó el estado de la producción agrícola y arrojó como resultado la importancia de estrechar las brechas en la tecnología para el desarrollo del agro.

El informe analiza como la incorporación de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICS) en la cadena agroalimentaria ayudaría al sector mejorar sus cosechas, reducir riesgos climatológicos y de enfermedades y manejar la volatilidad de precios.

Asimismo, permitiría aumentar la transparencia de sus procesos, ahorrar en recursos humanos y económicos, incrementar la cobertura geográfica de sus servicios y ampliar la gama de productos ofrecidos.

En el caso de las zonas rurales dependerá del aumento en la conectividad y de la implementación de políticas públicas que conduzcan a reducir costos, aumentar la utilidad de los contenidos disponibles en línea y disminuir la resistencia de los agricultores para incorporarlas en la producción y en la gestión de sus negocios.

Análisis agrario. Según el documento, en 2010 el desempeño de América Latina fue positivo con un crecimiento agrícola tanto en la subregión sur (exportadora de cereales y oleaginosas) con tasas superiores al 4,5%, como del resto de las subregiones, con un alza cercana de 2,5%.

Sin embargo, el contexto de volatilidad y precios altos de los alimentos  se mantendrá en el corto y mediano plazo.

El estudio prevé condiciones favorables para los subsectores pecuario, pesca y forestal, donde se registró un auge en el consumo y la producción.

Sin embargo, estos sectores poseen de problemas de sustentabilidad como la sobreexplotación, en el caso de la pesca extractiva y la pérdida de la cobertura forestal.

Uno de los retos será el crecimiento demográfico, el incremento en el ingreso de los países en desarrollo y la demanda asiática, pues la demanda de alimentos de origen animal aumentará ostensiblemente.