Houston. Ingenieros que vigilan el pozo averiado de BP en el Golfo de México detectaron una filtración en el fondo marino que podría significar problemas para la tapa que había detenido la fuga de crudo, dijo este domingo un funcionario estadounidense de alto rango.

Funcionarios de BP expresaron este domingo más temprano su esperanza de que la prueba de la tapa, que comenzó este jueves, podría continúar hasta que un pozo de alivio selle permanentemente la fuga el mes próximo.

El petróleo escapó sin control del pozo submarino Maconda durante casi tres meses hasta que la tapa de contención fue colocada la semana pasada, frenando la fuga.

Pero este domingo por la noche, el Gobierno estadounidense dio a conocer una carta del almirante retirado de la Guardia Costera Thad Allen al jefe de la unidad de restauración de BP en la costa del Golfo de México, Bob Dudley, en referencia a la fuga cerca del pozo y a "anomalías indeterminadas en la boca del pozo" ubicado a 1.600 metros de profundidad.

"Ordeno que me suministren un procedimiento escrito para abrir la válvula de contención lo más rápido posible (...) en caso de que se confirme la filtración de hidrocarburos cerca de la boca del pozo", escribió Allen.

BP no respondió a pedidos de comentarios sobre la carta de Allen.

El peor derrame de crudo en la historia estadounidense ha ocasionado un desastre económico y ambiental en cinco estados del Golfo de México, golpeó las cifras de aprobación del presidente Barack Obama, y complicó los lazos tradicionalmente estrechos con Gran Bretaña.

Esas preocupaciones serán discutidas con certeza cuando el primer ministro británico, David Cameron, se reúna el martes con Obama en Washington.  

Originalmente el plan era que BP reanudara la recolección del crudo tras completar las pruebas de presión en el pozo, que se extiende 4 kilómetros bajo el lecho marino, para evaluar si puede soportar el proceso de sellado de la fuga.

Pero el director de operaciones de BP, Doug Suttles, dijo que la compañía ahora esperaba mantener cerrado el pozo averiado hasta que el pozo de alivio esté listo en agosto y la fuga sea sellada con lodo de perforación y cemento.

"Esperamos que si siguen las señales alentadoras, podamos continúar la prueba de integridad durante todo el período hasta que el pozo sea bloqueado", dijo a la prensa antes de que Allen divulgara su comunicado. "Claramente no queremos reanudar el flujo hacia el golfo si no tenemos que hacerlo", agregó.

Cuando BP interrumpió el flujo de crudo hacia el mar el jueves con un mecanismo de contención nuevo y más ajustado, fue la primera vez en que el petróleo dejó de escapar del pozo desde la explosión el 20 de abril de una plataforma que mató a 11 operarios y provocó el desastre.

Las autoridades estadounidenses que investigan el derrame están estudiando por qué los operarios no advirtieron señales de una inminente explosión, y han redactado una lista con más de 20 anomalías en las respuestas de la dotación de la plataforma, reportó el domingo el diario Wall Street Journal.