Tegucigalpa. El invierno amenaza el funcionamiento de las cuatro turbinas que operan en la represa hidroeléctrica general Francisco Morazán, conocida como "El Cajón" en Honduras.

De un momento a otro las lluvias podrían provocar la paralización de las cuatro máquinas que producen un total de 300 megavatios de energía limpia al territorio nacional.

Por primera vez desde 1994 la central hidroeléctrica "El Cajón" podría dejar de funcionar al 100%, debido a los niveles históricos de agua que registra a consecuencia del fuerte invierno que azota a la nación.

Desde el fin de semana las lluvias amenazan con llenar arriba de los 290 metros sobre el nivel del mar el embalse que, de alcanzar dicho nivel, tendría que dejar de operar en cumplimiento a los protocolos de seguridad establecidos para el funcionamiento de la central.

El principal inconveniente es el incremento del nivel del río Ulúa, que es alimentado por el embalse y que hasta antes del mediodía de ayer impedía realizar descargas controladas por el riesgo de inundaciones en la zona del valle de Sula.

Las cuatro turbinas tendrían que ser desactivadas ante la presión ejercida por las aguas que ha acumulado en las últimas semanas la central hidroeléctrica Francisco Morazán, sostienen los expertos.

Descargas. En cadena nacional de radio y televisión el gobierno advirtió el domingo que la represa "El Cajón" podría dejar de funcionar esta semana y causar racionamientos de energía en el país ante el dramático incremento en los niveles del embalse.

Sin embargo, ayer esta posibilidad fue descartada, de momento, al autorizarse una quinta operación de descarga de agua en "El Cajón", ante la disminución del nivel del río Ulúa.

La medida fue adoptada por las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) y el Cuerpo de Bomberos.

Roberto Martínez, gerente de la ENEE, manifestó que a partir de las 12:00 del medio día de este lunes se comenzó a descargar una cantidad de 600 metros cúbicos por segundo del embalse hasta llegar de manera gradual y progresiva a los 800 metros cúbicos por segundo.

El titular de la ENEE advirtió que las descargas iniciadas ayer todavía no garantizan que la central hidroeléctrica no será desconectada considerando los pronósticos de lluvia para las próximas semanas en el país.

"Estamos en 287.45 sobre el nivel del mar con ‘El Cajón’ subiendo, si realizamos las descargas sostendremos ese nivel pero eso es apenas 2.5 metros de la cuota 290 y no hemos transitado lo principal de la etapa del invierno", aseveró el gerente de la ENEE.

Con una descarga de 800 metros cúbicos por segundo, más 200 metros cúbicos que expulsa vía turbinas, "El Cajón" estaría perdiendo un total 1,000 metros cúbicos por segundo en total, explicó el gerente de la ENEE.

La cifra revela que "El Cajón" estaría desechando cuatro veces la cantidad de agua que requiere por segundo para la generación de los 300 megavatios a través de sus cuatro turbinas. Es decir que el agua que se bota es energía que se va.

"Cuando se llega a la cuota 290.2 sobre el nivel del mar técnicamente no podemos operar las turbinas, hay que bajarla, y al no tener la generación de ‘El Cajón’ estamos también obligados a racionalizar el recurso energético disponible y por eso hemos dicho de llegar a esa posibilidad", expresó Martínez Lozano.

Una vez iniciadas las descargadas desde la central hidroeléctrica se estima que el agua expulsada tarda entre cinco y seis horas en llegar a la primera comunidad río abajo tras recorrer entre 55 y 60 kilómetros. Se trata de la comunidad de Santiago, ubicada en el departamento de Cortés.

Energía. Por mes, la demanda interna de energía es de 1,200 megavatios a nivel nacional, de los cuales aproximadamente el 25 por ciento se genera a través de "El Cajón".

Se estima que solo en el año 2009 la central hidroeléctrica Francisco Morazán generó un total de 1,689 megavatios de energía que representó un 26 por ciento de la producción total de la ENEE, que para este año proyecta una generación de 5,352.8 megavatios de energía, incluida térmica y limpia, tanto del sector público como privado.

Martínez Lozano indicó que el gobierno busca a toda costa evitar la paralización de "El Cajón", pero dejó abierta la posibilidad de comenzar a racionalizar energía eléctrica si las lluvias continúan llenando el embalse y aumentando el cauce del Ulúa.

"Hemos dicho que esos racionamientos van a ser temporales, que van a ser moderados, porque tenemos la reserva suficiente como para hacer la operación técnica y que tienen que hacer con correspondencia compartida".

"Aquellas industrias que tienen autogeneración en esos momentos de hora pico, de hora de máxima demanda, tendrán que contribuir produciendo su propia energía y además que tendrá que ser rotatorio, es decir, que primero una zona, después otra y sostener permanentemente en energía los circuitos estratégicos y claves como los sistemas hospitalarios".