Madrid. Inmobiliaria Chamartín ha llegado a un acuerdo con las entidades financieras para refinanciar por un plazo de cinco años la deuda de 1.000 millones de euros en Portugal, lo que permitirá a la compañía continuar en este mercado.

La firma de este acuerdo, que se ha llevado a cabo después de dos años de negociaciones, ayudará a la compañía a reorientar sus negocios de gestión de activos en las áreas de venta al por menor y oficinas.

Chamartín compró Amorim Inmobiliaria, con la que entró en Portugal, en 2006 con un plan de expansión que comprendía otros treinta centros comerciales nuevos en varios países de Europa en cinco años.

Según ha indicado el grupo en un comunicado, la adversa evolución económica y la crisis financiera obligaron a la compañía a abandonar la estrategia en 2009 e iniciar el estudio de la refinanciación de la deuda.

Inmobiliaria Chamartín mantiene diez centros comerciales en Portugal y tres en España con la marca Dolce Vita.

A través de Retailgeste, se encarga además de la gestión de centros comerciales en Portugal y España para otros propietarios, sumando una superficie bruta alquilable superior a 645.000 metros cuadrados.

En total, Retailgeste asume la gestión de 19 activos, uno de ellos en fase de obra, que representan un valor global superior a 1.100 millones de euros y más de 1.200 contratos con operadores de venta al por menor.

A través de su participada Imovalogest, Chamartín también está presente en el mercado de alquiler de edificios de oficinas de Lisboa con una superficie bruta alquilable superior a 185.000 metros cuadrados