Tegucigalpa, Honduras. Quienes residan en la zona rural de Honduras y carezcan del servicio eléctrico público, entonces califica para ser beneficiario de un proyecto de electrificación solar impulsado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Fundación Covelo.

El organismo internacional desarrolla esta iniciativa a través de la Fundación Covelo, que es una entidad especializada en brindar microcréditos a la micro y pequeños empresarios.

El BID aportó US$3 millones y Covelo un monto similar de recursos, para completar un fondo de US$6 millones, unos 120 millones de lempiras, mediante el cual se pretende atender a unas 6.000 familias pobres diseminadas en la zona rural de Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala.

Facilidades. El representante del BID en Honduras, Ian Walker, expresó que el costo promedio de un sistema de energía solar doméstico es de US$1.000.

“Es un precio bastante razonable comparado si los recursos fueran movilizados de manera directa por el mercado local”, dijo. Mediante esta iniciativa se propugna atender, en el caso de Honduras, a unas 2.000 familias que carecen del servicio brindado por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

Walker indicó que los recursos se canalizan a una tasa preferencial de interés que en promedio es inferior a un 6%, a un plazo de cinco años, con dos años de gracia.

Covelo, por su parte, promoverá alianzas entre proveedores e instituciones microfinancieras de la región para fomentar la venta de paquetes de energía solar, que utilizarán a los propios equipos como garantía de los microcréditos y requerirá un compromiso con los proveedores para proporcionar el mantenimiento necesario y la creación de microempresas rurales que puedan proporcionar servicios de mantenimiento.

La buena noticia es que el BID desembolsó la semana anterior US$1 millón, cerca de 20 millones de lempiras, para comenzar a gestionar los créditos para adquirir los sistemas de electrificación rural.