Río de Janeiro. La decisión del gobierno estadounidense de imponer cuotas a sus importaciones de acero reducirá el volumen de ventas brasileñas hacia ese país, pero tendrá un impacto limitado, consideró hoy el Instituto Acero Brasil.

     El presidente ejecutivo de la patronal de las industrias del acero en Brasil, Marco Polo de Mello Lopes, dijo que el sistema de cuotas impuesto por Estados Unidos puede provocar una caída del 7,4% en las exportaciones de productos semiacabados y de 20 a 60% en los acabados.

     El gobierno brasileño informó este miércoles que Estados Unidos suspendió las negociaciones para dejar fuera al país sudamericano de la sobretasa del 25% en las importaciones de acero, decisión anunciada desde el pasado 26 de abril.

     Según el gobierno brasileño, la administración estadounidense estableció un modelo de cuotas "hard", con lo cual se estipulará un volumen de importaciones de acero brasileño y, una vez se haya superado, no se podrá vender más a empresas estadounidenses.

Los dos gobiernos negociaron un acuerdo bilateral, aunque sin éxito. Brasil es el segundo mayor exportador de acero a Estados Unidos, después de Canadá.

     La definición de las cuotas se hará con base en las exportaciones brasileñas de acero de 2015 a 2017, que según el Instituto Acero Brasil fue de 3,5 millones de toneladas para productos semiacabados y de 496.000 toneladas de productos acabados.

     El Instituto Acero Brasil prevé que la medida no causará un gran impacto en el país sudamericano, ya que el 80% de sus exportaciones a Estados Unidos son productos semiacabados.

     "En el caso de los semiacabados, el escenario no es del todo malo. Nuestra posición es que faltará acero en los Estados Unidos y que eventuales ajustes podrán realizarse", explicó Mello Lopes.

     El sector de acero brasileño utiliza en la actualidad el 68% de la capacidad instalada, inferior al 80 por ciento, que es considerado ideal.

     Estados Unidos adoptó medidas restrictivas para elevar el uso de su capacidad instalada, del actual 74% hasta el 80%.

     "Con la decisión, conseguimos asegurar el mantenimiento del uso de la capacidad instalada", agregó el presidente ejecutivo del Instituto Acero Brasil, quien afirmó que "ahora vamos a buscar otros mercados y trabajar para que el mercado interno tenga una recuperación más efectiva".

     Las medidas restrictivas anunciadas por Estados Unidos estaban previstas para entrar en vigencia el pasado 23 de marzo, pero Brasil logró quedar fuera de las nuevas reglas hasta el 1 de mayo.

     Los dos gobiernos negociaron un acuerdo bilateral, aunque sin éxito. Brasil es el segundo mayor exportador de acero a Estados Unidos, después de Canadá.