México. El gobierno y las empresas españolas han recibido con esperanza los recientes anuncios realizados en de infraestructura por el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, con motivo de su segundo informe de gestión, como la construcción de un nuevo aeropuerto para la capital del país.

"Es un momento de grandes esperanzas y de futuro para las empresas españolas" porque supone "un antes y un después" para el sector, afirmó la ministra española de Fomento, Ana Pastor, tras acudir el martes como invitada al acto solemne en el que Peña Nieto reveló los planes de su Gobierno para el sector.

Durante una corta visita a México de dos días que concluye este miércoles, Pastor se reunió además con el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, con el que constituyó formalmente un Grupo de Alto Nivel bilateral consensuado por los dos Gobiernos durante la visita a España de Peña Nieto en junio pasado.

En un encuentro con corresponsales de prensa española, la ministra señaló este miércoles que ha puesto "a disposición" de las autoridades mexicanas el apoyo de las empresas públicas y privadas de su país para la construcción y operación del futuro aeropuerto de la capital del país.

Acompañada del presidente de AENA, José Manuel Vargas, la ministra agregó que a través del Grupo de Alto Nivel se ha ofrecido colaboración tanto para la "construcción del aeropuerto" como para su "operación".

AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) es una entidad pública empresarial que gestiona 46 aeropuertos y 2 helipuertos en España y participa directa e indirectamente en la gestión de otros 15 aeropuertos en todo el mundo.

El proyecto del nuevo aeropuerto de Ciudad de México, esperado desde hace años por la sociedad mexicana, se edificará en un terreno aledaño al actual y contará con una inversión de 120.000 millones de pesos (unos US$9.167 millones).

Será la mayor obra de infraestructura de los últimos años en México e incluso una de las "más grandes del mundo", pues contará con seis pistas y permitirá el tránsito de 120 millones de pasajeros anuales, frente a 32 millones del actual, indicó el mandatario.

"México, sin duda, es uno de los países de toda Latinoamérica en el que el gobierno tiene un compromiso firme con el desarrollo de sus infraestructuras", recalcó Pastor, al recordar que en los últimos tres años en el país se han adjudicado proyectos por valor de 7.500 millones de euros (US$9.848 millones) a empresas españolas.

Peña Nieto, recordó la ministra, pretende "duplicar la capacidad de los puertos" mexicanos y profundizar en el desarrollo del sistema ferroviario, terrenos en los que también pueden aportar su experiencia las compañías españolas.

"Desde el ministerio de Fomento, lo que estamos compartiendo con el Gobierno de México es la experiencia de España, de las empresas públicas españolas y el sector privado, poniendo en valor lo que ha hecho España", manifestó.

En las últimas tres décadas, argumentó, hubo "una inversión muy fuerte en infraestructuras en España, con apoyo de la Unión Europea", que ha situado al país en "los puestos más importantes del mundo en cuanto a infraestructura de transporte".

Entre los proyectos en los que España está participando, o espera hacerlo en el país latinoamericano, están el tren interurbano México-Toluca y el tren de alta velocidad México-Querétaro, iniciativas que conectarán a la capital con dos polos de desarrollo industrial relativamente próximos.

En Ciudad de México, Pastor se ha reunido también con los directivos de las empresas españolas del sector que tienen presencia allí, como Isolux, Sacyr, Indra, Idom, CAF y OHL.

Según datos del Ministerio de Fomento, seis de las diez principales empresas del mundo en gestión de infraestructuras de transporte son españolas y el 37% de las principales concesiones de transportes del mundo lo gestionan compañías de ese país.

El volumen de dinero de las licitaciones internacionales en infraestructuras adjudicadas a España en 2013 ascendió a 39.449 millones de euros (unos US$52.000 millones).

La cifra de enero a mayo es de 14.800 millones de euros (casi US$20.000 millones).

El apartado de comunicaciones y transportes del Programa Nacional de Infraestructuras 2013-2018 del Gobierno de Peña Nieto cuenta con un presupuesto de US$100.000 millones (76.000 millones de euros).