La inversión hotelera en España se situará este año en unos 400 millones de euros, nivel muy similar al de 2012 y próximo al mínimo histórico, de 340 millones, registrado en 2009, según las previsiones de la consultora Jones Lang LaSalle.

El máximo histórico se alcanzó en 2006, con una inversión de 1.000 millones de euros y, tras cuatro ejercicios a la baja, 2011 apuntaba a ser el año de recuperación, con transacciones valoradas en 800 millones, pero finalmente no ha sido así a la vista de los resultados de los dos ejercicios siguientes y la consultora no espera que la situación cambie hasta el año que viene.

Entre las transacciones más importantes en 2013 destaca la del hotel Rafael Diagonal Port (12,5 millones de euros) y el Barceló Raval (37 millones), ambos en Barcelona, y el Holiday Inn en Madrid, señaló el vicepresidente de Jonas Lang LaSalle Hotels, Giuliano Gasparini, en una rueda de prensa.

No obstante, el directivo prevé más movimientos a partir de 2014, dado que cada vez hay más grupos de fuera de Europa, chinos e indios, entre otros, interesados en invertir en España en destinos como Madrid, Baleares, Canarias o la Costa del Sol.

El analista de la consultora Felipe Klein ha explicado que los hoteles de lujo han tenido una evolución mejor que el resto del sector durante la crisis y es el segmento con más oportunidades para los inversores en España.

Según Klein, Barcelona, donde los establecimientos de cinco estrellas suponen el 14% de la oferta hotelera total, es el destino español mejor posicionado en el segmento de lujo, frente al 10% que éste representa en Madrid.

Además, en contraposición con Barcelona, donde el número de habitaciones de esta tipología ha aumentado un 18% en los últimos cinco años, en la capital se ha visto reducido en un 6%.

Gracias a la entrada de cadenas internacionales de lujo en Barcelona, la tarifa media ha crecido, lo que, unido a una ocupación relativamente estable, ha llevado a un incremento del 16% en el RevPar (ingreso por habitación disponible) en su planta hotelera de la máxima categoría.

En cambio, en Madrid, el RevPar de los hoteles de cinco estrellas sólo ha aumentado un 3% entre 2010 y 2012, debido a que el segmento no ha sufrido prácticamente renovaciones en los últimos ejercicios, lo que ha provocado que, una vez pasados los peores momentos de la recesión, no se haya podido ofrecer un valor añadido que justificase incrementos sustanciales en tarifas, añadió.

En cuanto a los resultados operativos de los hoteles de Barcelona y Madrid en 2013, la consultora espera un año "duro" para ambas ciudades tanto en el segmento de lujo como en el mercado hotelero en general.

Klein augura resultados planos o ligeras subidas en Barcelona, mientras que Madrid permanecerá estable o con ligeras bajadas, y no será hasta 2014 cuando se puedan apreciar cambios positivos significativos.

En el caso de Madrid, la consultora considera que para que la ciudad pueda aprovechar de la forma más eficiente posible la previsible recuperación del mercado, necesita la renovación de producto y entrada de marcas internacionales que ayuden a incrementar el precio medio de los establecimientos y atraigan al destino turistas de mayor nivel adquisitivo.

Para Klein, el reciente acuerdo entre OHL y Four Seasons para la construcción de un nuevo hotel de cinco estrellas próximo a la Puerta del Sol "invitan al optimismo".