Beijing. La inversión en el sector inmobiliario de China se elevó un tres por ciento interanual en los primeros dos meses de 2016, según los datos oficiales publicados hoy sábado.

El crecimiento fue más alto que la subida del uno por ciento de 2015 y puso fin a la desaceleración continuada en los últimos dos años del crecimiento de la inversión inmobiliaria de China.

El sector inmobiliario ha sido una importante fuerza motriz del crecimiento económico de China.

Se cree que una prolongada debilidad en el sector inmobiliario y el ralentizado crecimiento en la inversión son las razones principales detrás de la actual débil demanda de China y el principal riesgo a la baja de la economía del país.

De acuerdo con el Buró Nacional de Estadísticas (BNE), la inversión en viviendas residenciales, que representa alrededor de dos terceras partes de la inversión inmobiliaria total, subió un 1,8 por ciento en los primeros dos meses de 2016.

La construcción de nuevas viviendas se incrementó un 13,7 por ciento interanual en el mismo período, frente al descenso del 14 por ciento de 2015. La construcción de nuevas viviendas residenciales, en término de superficie, aumentó un 9,7 por ciento, con respecto a la disminución del 14,6 por ciento del año pasado.

Sobre la misma base, las ventas de viviendas residenciales crecieron un 28,2 por ciento en los primeros dos meses, más que la subida del 6,5 por ciento de 2015, según mostraron los datos.

En término de ingresos, las ventas de inmuebles residenciales subieron un 43,6 por ciento, en comparación con el aumento del 14,4 por ciento en 2015.

Las cifras del BNE también mostraron que la superficie de terreno comprada por los promotores inmobiliarios se redujo un 19,4 por ciento, mejorando frente a la disminución del 31,7 por ciento del año pasado.

Sin embargo, el crecimiento de la financiación para los promotores cayó un uno por ciento interanual durante el período de enero a febrero, en comparación con el aumento del 2,6 por ciento en 2015.

El sector inmobiliario de China ha mostrado señales de recuperación en los últimos dos meses, ya que los precios de las viviendas en metrópolis como Beijing, Shenzhen y Shanghai, subieron bruscamente.

Pero el mercado en las urbes más pequeñas continuó hundido a causa del exceso de oferta, que el gobierno ha planeado reducir, pero con poco éxito hasta el momento.

En general, el mercado inmobiliario de China se mantuvo débil debido a la floja demanda y al exceso de oferta. Había 719 millones de metros cuadrados de viviendas construidas sin vender en todo el país a finales de 2015, un aumento de 22,2 millones de metros cuadrados con respecto a finales de noviembre, según los datos del BNE.