Las opciones más tradicionales y conservadoras para invertir desde Uruguay son pocas y, debido al contexto internacional, pagan poco. Comprar letras, bonos del Tesoro, acciones preferenciales o colocar dinero en un portafolio lo suficientemente diversificado como para obtener una ganancia interesante y asumir un riesgo menor exige además un capital relativamente interesante, por encima de los US$20.000, de acuerdo a lo que señalaron varios corredores de bolsa y analistas financieros consultados.

Un sondeo realizado por El Observador hace dos semanas entre corredores y gestores de patrimonio arrojó que el portafolio de mayor ganancia esperada para un inversor arriesgado, combinando varios productos, proyectaba un rendimiento de 9%. Fuera de los instrumentos tradicionales, en esta oportunidad el foco está puesto en opciones alternativas de inversión, entre las cuales hay algunas que, de acuerdo a sus operadores, pagan a los conservadores mucho más. Sin embargo, hay que tener presente una máxima de la teoría financiera: el rendimiento y el riesgo van siempre de la mano.

El mercado de divisas como el Forex, la inversión en empresas poco conocidas, cuyas acciones son baratas pero tienen expectativas de crecimiento vertiginoso, los fondos ganaderos y la inversión en ladrillos son cuatro opciones alternativas al bono, las letras y las acciones más seguras, que ofrecen rendimientos altos y que han sabido ganar en los últimos años espacio en las carteras de inversión de los uruguayos. Cada una con sus propias características, con valores de entrada distintos, rendimientos y exposición al riesgo.

Vencer al S&P 500. Gabriel Canelli, de AUM Assets Under Management, se dedica a investigar la situación interna de distintas empresas cuyas acciones están a precios menores que su valor intrínseco para, luego de sufrir algún cambio o reestructura, venderlas a valores mucho mayores. Su modo de trabajo tiene algo de aquel personaje que interpretó Charlie Sheen en la afamada Wall Street, de Oliver Stone. “Principalmente buscamos buenos negocios, empresas con ventajas competitivas y altos retornos sobre el capital y directiva enfocada a crear valor al accionista. Para encontrar estas oportunidades a precios atractivos procuramos empresas que estén pasando por algún tipo de reorganización del negocio, y que el mercado todavía no haya valorado correctamente la empresa, por ejemplo reestructuraciones o problemas temporales”, explicó Canelli.Las distintas carteras que él maneja, que contienen entre seis y diez acciones, obtuvieron un rendimiento promedio de 20% anual. “El objetivo principal es batir al mercado norteamericano en el largo plazo, medido por el índice S&P 500”, aseguró el operador que considera que US$ 20.000 es un buen valor inicial para invertir con él. Además, explicó que él cobra comisión por la ganancia y no un costo fijo por transacción, como hacen la mayoría de los corredores de bolsa en plaza.

Forex. Forex es el mercado de intercambio de divisas. “La ventaja de Forex está en operar intradía. La idea es detectar cuáles son los puntos altos y los bajos de las monedas para comprar y vender en el día”, explicó Federico Jelen desde la sede en Montevideo de la multinacional Admiral Markets. A través de esta empresa, el inversor puede trabajar de dos formas: manejando él mismo su cuenta por medio de una plataforma online que permite intercambiar activos, o conectando los fondos con una administradora de capitales. Con US$ 100 se puede abrir una cuenta y recomiendan que se tenga como objetivo una renta mensual de 3% a 5% (entre 42% y 79% anual). “Si vas por eso, probablemente puedas alcanzarlo”, explicó Jelen. Mientras tanto, si el dinero se entrega para que sea gestionado por una administradora de capitales, un perfil conservador tiene una ganancia esperada de entre 24% y 36% anual. Ese retorno, que supera en por lo menos 10 veces las inversiones más conservadoras, es considerado de alto riesgo. 

Fondo ganadero. Esta inversión consiste en brindarle a un tercero con experiencia en la producción ganadera un monto no menor a US$ 20.000 para que este compre vacas, terneros u otro animal, que es entregado a un productor responsable de su engorde y de su cuidado. Al final del periodo pactado el animal se vende y el primero que cobra es el inversor, el monto y los intereses generados que son establecidos de antemano. Luego cobra el productor. Este modelo de negocio fue explicado por el ingeniero agrónomo Pablo Carrasco, de Conexión Ganadera. 

El interés esperado de una inversión de este tipo está entre el 8% y 10% de rentabilidad anual. Los incentivos funcionan de manera tal que fuerzan al productor a cuidar el ganado lo mejor posible porque él cobra la diferencia entre la recuperación de la inversión, el pago de intereses y la ganancia total una vez que se vende el animal engordado. Carrasco lo explicó de la siguiente forma: “Nuestra gran fortaleza es que la garantía del inversor es la propiedad del animal”, explicó. Según el experto, “si el mercado baja, el animal crece igual en magnitud tan importante que es capaz de compensar cualquier baja de los precios”.

Ladrillos. La inversión en ladrillo se presenta como una buena alternativa para personas con excedentes mensuales, pero poco ahorro acumulado. Campiglia Pilay ofrece ingresar por medio de una cuota mensual –que este año es de $ 5.640 o $ 7.700–, y que sirve para capitalizar departamentos de uno o dos dormitorios. Con cada cuota el inversor compra ladrillos, y estos se ajustan por el índice de costos de la construcción, que en los últimos años ha mantenido siempre un rendimiento anual por lo menos dos puntos por encima de la inflación. Esto hace que si el inversor quiere vender los ladrillos al cabo de unos años, estos habrán ganado valor. Pero de acuerdo a lo que explicó Javier Vigo, gerente de Campiglia Pilay, lo que termina siendo más atractivo es completar el negocio, ya que al cabo de los 20 años de ahorro se recibe un apartamento de un valor aproximado US$180 mil de hoy, dependiendo del mercado, habiendo invertido la mitad a lo largo de ese período. Vigo destacó otra opción atractiva, detallando la posibilidad de usufructo que tiene la inversión, incluso a partir del primer mes. Pagando una cuota de alrededor de $25 mil, se termina pagando el apartamento mientras que el cliente lo habita. La opción de usufructo también se da para alquilar, amortizando por así parte del costo de la cuota. Para aquellas personas que no pueden acceder a un préstamo hipotecario, se convierte en una opción interesante de inversión inmobiliaria.