Lima, Andina. Inversionistas de Chile y Colombia han incrementado la adquisición de tierras agrícolas en la costa peruana debido a la alta productividad y rentabilidad que tiene el sector, manifestó el socio del Estudio Castro & Bravo de Rueda Abogados, Antonio Castro Roca.

“En el sector agrícola, además de las inversiones chilenas y colombianas, abundan y crecen más las que realizan los propios grupos peruanos con capital nacional. Espárrago, uva y palta son las producciones más requeridas”, manifestó a la agencia Andina.

Indicó que un caso emblemático de las inversiones extranjeras en este sector es la compra de la azucarera Cartavio por parte del grupo empresarial colombiano Manuelita.

Remarcó que Trujillo (La Libertad), Chiclayo (Lambayeque), Piura e Ica se consolidan como las principales zonas de desarrollo agrícola, no obstante, Casma y Huarmey, ubicadas al norte de Lima, en el denominado Norte Chico, se están convirtiendo en un nuevo foco agroexportador.

“En Trujillo, Chiclayo y Piura continúa el boom agroexportador, todo el mundo busca tierras en esas zonas, pero también es muy interesante la creciente demanda por terrenos en Casma y Huarmey”, dijo.

Las empresas buscan terrenos de 500 a 700 hectáreas, y el costo de estas tierras depende de cuánta agua dispone la zona donde se va a desarrollar el proyecto agrícola.

Sostuvo que las empresas buscan terrenos de 500 a 700 hectáreas, y el costo de estas tierras depende de cuánta agua dispone la zona donde se va a desarrollar el proyecto agrícola.

Fuerte incremento. El costo de los terrenos en la costa peruana se ha ido incrementando de manera considerable pues hace diez años una hectárea se podía comprar a US$100 o US$200, pero ahora puede costar entre US$700 u US$800 y si tiene suficiente agua puede subir hasta US$1.000 y US$1.500”, precisó.

“Una hectárea en Ica con suficiente recurso hídrico para su desarrollo puede costar hasta US$20.000, y la rentabilidad es muy importante”, manifestó Castro Roca.

Explicó que una empresa que se dedique al cultivo del espárrago en dicha región puede sacar unas 20 toneladas por hectárea al año, y si sólo se multiplica un dólar por kilo, son US$20.000 por hectárea, lo que significa que la inversión en dicho proyecto se recupera en dos o tres años como máximo.

Comentó que en Casma y Huarmey se encuentran tierras que valen entre US$700 y US$1.000, y en esas zonas los cultivos que predominan son los espárragos, palta, uva y maracuyá.

Cabe señalar que el Estudio Castro & Bravo de Rueda Abogados es especializado en Adquisición de Derechos reales sobre terrenos superficiales (compra de tierras, imposición de servidumbres), saneamiento físico legal de predios, catastro y relaciones comunitarias para todo tipo de proyectos de infraestructura.

De otro lado, consideró que este dinamismo en las compras de terrenos agrícolas se está viendo afectado por la transferencia de funciones del Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri) a los gobiernos regionales, lo que ha detenido el proceso de saneamiento y titulación de tierras.

“Este proceso recién se está implementando pero los gobiernos regionales no tienen la capacidad de manejar estos temas. Si había proyectos agrícolas que estaban a punto de levantar fondos mediante hipoteca con un banco ahora ya no pueden hacerlo”, dijo.

En ese sentido, exhortó al Poder Ejecutivo a tomar las medidas necesarias para remediar estas trabas y capacitar a los gobiernos regionales para que realicen una gestión eficiente que no impida el desarrollo de nuevas inversiones en el sector.