Reguladores federales de seguridad de Estados Unidos iniciaron una nueva investigación de 724.000 autos modelos Ford Escape, Fusion y Mercury por los informes de pérdidas repentinas de potencia en sus motores, informó hoy Detroit News.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA, siglas en inglés) dijo que había realizado una investigación preliminar de los modelos 2009 a 2011 del Escape, Fusion, Mercury Mariner y Milan.

Ford realizó un cambio en el diseño en 2009 para atender los reclamos, pero no retiró del mercado los autos.

Dependiendo de la condición de la falla del sistema regulador de combustible de los autos afectados, el conductor puede experimentar varios niveles de desempeño reducido del motor. No se espera que los autos se detengan de forma repentina como resultado de esta condición, pero los conductores podrían describir la funcionalidad reducida como un cese de funciones, aunque su auto pueda seguir con algo de capacidad.

La Oficina de Investigación de Defectos de la NHTSA recibió 59 reclamos que aducen a incidentes de motor detenido mientras manejaban autos modelo Ford Fusion 2010 y 2011. Aproximadamente 60 por ciento de los incidentes ocurrieron a velocidades de 64 kilómetros por hora o más.

La NHTSA inició la investigación formal después de recibir en agosto una petición del Consejo de Consumidores de Carolina del Norte que pidió una amplia investigación por las fallas en la válvula electrónica reguladora de combustible, lo que resultaba en la repentina reducción de la potencia del motor o sobrecarga en los modelos 2005 a 2012 del Ford Escape.