Madrid. El consejo de administración de Caixa Penedés había solicitado la dimisión de su presidente Ricard Pagés, y de su director general, Manuel Troyano. El banco dijo en un comunicado, que ambos ejecutivos aceptaron dejar sus cargos.

La decisión ocurre después de que la fiscal de la región nororiental de Cataluña, Teresa Compte, anunciara que su oficina investiga a los cuatro hoy ex directivos ante la sospecha de que se implicaron en una actividad ilícita.

Según el periódico regional La Vanguardia, el caso es el primero en el que fiscales investigan a ejecutivos de alto rango por su posible “responsabilidad penal” en cuanto a los manejos que hacían en el banco de ahorro.

La fiscal identificó a los otros ex ejecutivos como Joan Caellas y Jaume Jorba.

La Caixa Penedés y sus socias Cajamurcia, Caja GRANADA y SA NOSTRA son dueñas de Banco Mare Nostrum, S.A. (BMN) . El grupo recibió 916 millones de euros (US$1.210 millones) en asistencia de parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) del Banco de España.

El fondo fue creado para ayudar a las instituciones a cumplir el requisito de elevar sus reservas para reforzar sus finanzas y sosegar los temores de que España podría ser el próximo país de Europa que necesitaría un rescate.

Caixa Penedés dijo que su consejo de administración “desaprobó el contenido, método, falta de transparencia, naturaleza inusual y volumen desproporcionado” de las pensiones que se asignaron los cuatro directivos.

Los fondos de las pensiones fueron abiertos en otra institución sin el conocimiento de la dirección de la Caixa Penedés.

Ignacio Fernández Toxo, portavoz del sindicato Comisiones Obreras, dijo que si el dinero es recuperado ayudaría a compensar los ahorros por 45 millones de euros (US$59,53 millones) que BMN anunció buscaría a costa de la mano de obra. Fernández dijo que muchos empleados de BMN están afiliados a Comisiones Obreras.