El Parlamento de Irán anunció su intención de prohibir sus exportaciones de petróleo a algunos países europeos, anticipándose a la amenaza de Estados Unidos y la UE de impedir que exporte su producción de crudo como arma para que suspenda su discutido programa nuclear.

En declaraciones a la televisión estatal Pres TV, reproducida por Europa Press, el parlamentario Mohammad Javad Karimi-Qoddusi aseguró que la decisión es "en respuesta a la decisión, con respaldo sionista, de algunos países de prohibir el petróleo iraní".

En tal sentido, el parlamentario iraní subrayó que están "dispuestos a imponer una prohibición de las exportaciones de petróleo a algunos países europeos".

El anuncio iraní, parte de un milimétrico movimiento de fichas en el tablero internacional que lo enfrenta con los principales países de Occidente, tiene lugar un día después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciara el bloqueo de todos los activos iraníes en territorio norteamericano.

Obama, en una carta enviada al Congreso estadounidense, ordenó a los legisladores el endurecimiento de las sanciones contra Irán por su programa nuclear, que a los ojos de la casa Blanca afecta a todos los activos bajo control estadounidense, incluidos los de las filiales de bancos de ese país en el extranjero.

El gobierno de Irán respondió mismo esa decisión de Estados Unidos, al asegurar que las nuevas sanciones no tendrán efecto y son meramente un ejercicio de propaganda.

"El Banco Central iraní no hace transacciones financieras con Estados Unidos y por ello, las nuevas medidas no nos afectan", señaló el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast.

"Por eso, son sólo parte de una guerra psicológica y propaganda estadounidense", añadió el funcionario, informó la agencia de noticias DPA.

Al realizar el anuncio de la víspera, Obama consideró justificadas las nuevas sanciones sobre todo en vista de las "engañosas prácticas del Banco Central de Irán y otros bancos iraníes para esconder transacciones de entidades sancionadas".

La nueva decisión implica que todos los activos del gobierno iraní en territorio estadounidense quedarán bloqueados y "no pueden ser transferidos, pagados, exportados, retirados" ni sujetos a cualquier otra acción.

La intención de Washington y la Unión Europa de incrementar las sanciones en las últimas semanas es consecuencia de la política nuclear de Teherán, sospechada de no tener fines pacíficos y, por el contrario, buscar la producción de bombas atómicas.

Ahora, y como una muestra de mayor desafío a la presión mundial sobre su programa nuclear, legisladores iraníes dijeron que acelerarán la aprobación de una ley para anular las exportaciones de petróleo iraní a la Unión Europea (UE), antes de que entre en efecto una decisión del bloque europeo para prohibir el crudo iraní.

"No hay nada nuevo, ha sido así por más de 30 años", agregó Mehmanparast, refiriéndose al largo período de hostilidad entre Irán y Estados Unidos, tras el derrocamiento en 1979 del Sha de Persia, aliado de Washington, y el advenimiento de la República Islámica.