Irán podría impedir que "ni una sola gota de petróleo" atraviese el Estrecho de Ormuz si su seguridad se ve amenazada, dijo el sábado un comandante de las fuerzas navales del país, en momentos de alta tensión por la disputa sobre el programa nuclear de Teherán.

La república islámica incrementará su presencia militar en aguas internacionales, dijo Ali Fadavi, comandante naval de las Guardias Revolucionarias de Irán.

"Si (Estados Unidos) no obedecen las leyes internacionales y las advertencias de la Guardias Revolucionarias, habrá consecuencias muy negativas para ellos", dijo Fadavi, de acuerdo a la agencia de noticias iraní Fars.

"Las fuerzas navales de las Guardias Revolucionarias tienen la capacidad desde la guerra (entre Irán e Irak) de controlar por completo el Estrecho de Ormuz y no dejar que una sola gota de petróleo pase por el lugar", sostuvo.

El jefe militar añadió que las fuerzas iraníes están presentes en todas las embarcaciones de la nación en el Océano Indico para "impedir cualquier movimiento".

"La presencia de la fuerza naval de las Guardias en aguas internacionales será reforzada", expresó.

Irán ha amenazado repetidamente con cerrar el Estrecho de Ormuz, por donde pasan alrededor del 40% de los embarques de crudo del mundo, en respuesta a las sanciones de las potencias occidentales que apuntan a su industria energética.

Las sanciones fueron aplicadas debido al polémico programa nuclear de Irán, que según Occidente está destinado a la fabricación de armas atómicas. Teherán insiste en que sus actividades tienen fines pacíficos.

Estados Unidos ha reforzado su presencia en el Golfo Pérsico y la semana pasada añadió una embarcación militar el sector para ayudar en operativos de respuesta si Irán cumple con su amenaza de bloquear el estrecho.

El mes pasado Teherán dijo que estaba construyendo más buques de guerra, en parte para proteger a sus cargueros de piratas, y líderes militares del país islámico a menudo se jactan del poderío iraní en la región y de su dominio sobre el Estrecho de Ormuz.

Analistas en temas de defensa dudan sobre la determinación de Irán para bloquear la estratégica ruta energética, debido a la masiva y firme respuesta que seguramente se produciría por parte de Estados Unidos y sus aliados.