Teheran. El precio de la gasolina en Irán se cuadruplicó hoy, mientras una fuerte presencia policial aseguraba que no se repitieran los disturbios vistos la última vez que el Gobierno restringió el acceso al combustible fuertemente subsidiado.

Los automovilistas habían esperado el alza por los últimos tres meses como parte de la política del presidente Mahmoud Ahmadinejad de eliminar gradualmente los subsidios a productos básicos como la energía, los alimentos y el agua, por lo que los nuevos precios impuestos a medianoche fueron aceptados con adusta resignación.

"¿La gente está feliz? Claro, el pueblo iraní siempre da la bienvenida a alzas de precios", dijo un empleado en una bomba de gasolina de Teherán, elevando una ceja para enfatizar el sarcasmo.

Testigos vieron una fuerte presencia policial en varias estaciones de gasolina en la noche del sábado, mientras Ahmadinejad anunciaba el inicio del plan de reforma a los subsidios en un programa televisivo.

Pero a diferencia del 2007, cuando surgieron disturbios ante la implementación del racionamiento del combustible barato, no hubo reportes de problemas y el ambiente estaba tranquilo el domingo, un día ocupado para el comercio en Irán.

Ahmadinejad le dijo a la nación que las reducciones de subvenciones reducirían el consumo derrochador, ahorrarían dinero al Estado y reducirían la injusta forma en que las personas más acaudaladas, que gastan más, se benefician más de los precios subsidiados, en comparación con los más pobres.

Pero algunos políticos advirtieron que cualquier salto en la inflación general debido a la reforma del subsidio sería desastroso y algunos automovilistas dijeron que no podrán pagar los nuevos costos.

"No podré utilizar mi auto de ahora en adelante con estos altos precios", dijo un teheraní de 56 años que llenaba el estanque de su Pride, un modelo compacto fabricado por la iraní Saipa, inspirado en el diseño de la surcoreana Kia y que es el más utilizado entre iraníes de clase media.

"Como no tenemos un buen sistema de transporte público, no será fácil para la gente. Será mejor que me quede en casa", sentenció.