Sao Paulo. Itaú Unibanco Holding, el mayor banco del sector privado de Brasil, dijo el martes que este año disminuirá el ritmo de entrega de créditos, luego que la debilidad en la economía y una mayor morosidad hicieron que el banco no cumpliera con las previsiones de ganancia para el segundo trimestre.

El incremento de las pérdidas de las unidades de crédito automotor y corporativo llevó a Itaú a aumentar un 53% las provisiones para cubrir préstamos de mala calidad en los últimos seis trimestres.

En un comunicado emitido el miércoles, Itaú informó de que tiene previsto que el crédito -sin considerar el financiamiento para compras de vehículos- aumente un 13 a un 15% este año.

Anteriormente, el prestamista había emitido un pronóstico de crecimiento de un 14 a un 17% para su libro total de préstamos del 2012.

La modificación del pronóstico ilustra la mayor cautela entre los prestamistas, en momentos en que Brasil está en el que podría ser su segundo año de crecimiento económico por debajo de la tendencia.

Los resultados bancarios presentados hasta ahora han aumentado el temor de que se avecine una nueva fase para el que tradicionalmente ha sido el sector más rentable de Brasil, en la que la presión política para que se bajen los costos de endeudamiento puede minar los márgenes de ganancias, en medio de índices de morosidad aún altos y una debilitada demanda por nuevos créditos.

También se presenta el mismo día que Itaú Unibanco informó una ganancia neta de 3.304 millones de reales (US$1.602 millones), cifra muy inferior a las previsiones de los analistas, porque el salto en las provisiones y las amortizaciones por pérdidas por créditos contrarrestaron mayores ganancias en intereses, operaciones y comisiones.

El banco informó de que su ganancia bajó un 8,3% respecto del mismo período del 2011, y un 3,6% frente al resultado del primer trimestre.

Las expectativas eran que presentara una utilidad de 3.552 millones de reales (US$1.747,5 millones), según el promedio de un sondeo de Reuters a 11 analistas.

La ganancia recurrente de Itaú, que excluye ingresos extraordinarios, fue de 3.585 millones de reales (US$1.763,8 millones) en el trimestre, dijo el banco en una presentación al regulador. El promedio de las previsiones para esa partida era de 3.502 millones de reales (US$1.722,9 millones).

Los resultados bancarios presentados hasta ahora han aumentado el temor de que se avecine una nueva fase para el que tradicionalmente ha sido el sector más rentable de Brasil, en la que la presión política para que se bajen los costos de endeudamiento puede minar los márgenes de ganancias, en medio de índices de morosidad aún altos y una debilitada demanda por nuevos créditos.

El lunes, Banco Bradesco reportó una ganancia que no cumplió las expectativas. Un salto en las provisiones provocado por un empeoramiento en la calidad de los créditos a empresas contrarrestó mayores ganancias por intereses y comisiones.

El retorno de capital de Itaú Unibanco subió levemente a un 19,4% desde el 19,3% del primer trimestre, pero representó una caída desde el 22,2% del mismo período del año previo. El sondeo de Reuters había apuntado a que el indicador -conocido como RoE- marcaría un 19,5%.

El libro de créditos de Itaú Unibanco creció un 15% frente al año anterior a 413.390 millones de reales (US$203.387 millones)

Los créditos con pagos atrasados por más de 90 días, el indicador de referencia del sector para la morosidad en los créditos, alcanzó un 5,2% de los créditos totales de Itaú Unibanco al cierre de junio, su punto más alto desde el cuarto trimestre del 2009.