El viceministro parlamentario de Economía, Comercio e Industria de Japón, Kaname Tajima, hizo este comentario en rueda de prensa, al ser consultado sobre la exigencia del presidente de Bolivia, Evo Morales, de que se instale en este país una fábrica de vehículos eléctricos, como condición para ser socios en la explotación del litio.

Morales aseguró ayer en un foro organizado por Japón que para Bolivia “se acabó” la exportación de materias primas y que su deseo es “contar con un Toyota a litio, pero hecho en Bolivia”, según reportó EFE.

Tajima encabeza una delegación de 40 funcionarios y empresarios que asiste a un seminario sobre el desarrollo estratégico de Bolivia inaugurado este jueves por el Mandatario.

“La capacitación del capital humano es lo más importante. Esas fábricas de baterías de litio que acaba de mencionar no se las puede hacer de la noche a la mañana”, dijo Tajima.

Recordó que Japón tardó tiempo en crear grandes fábricas desde que comenzó su actividad industrial con recursos naturales incipientes tras la Segunda Guerra Mundial. “Esta experiencia ganada en la formación del capital humano y en la industrialización misma queremos compartirla abiertamente con Bolivia, para que pueda desarrollarse de la misma manera”.

Privados. También aclaró que la decisión de fabricar o no baterías de litio o automóviles eléctricos en Bolivia es asunto de las compañías privadas japonesas. Por ahora, agregó el funcionario nipón, se trabaja en investigar la mejor extracción posible del litio del Salar de Uyuni, en el departamento sureño de Potosí, que tiene, según las autoridades bolivianas, la mitad de las reservas mundiales del metal.

Ayer, en la inauguración del foro “Desarrollo de sectores estratégicos en Bolivia”, patrocinado por Japón, el presidente Morales explicó que no quiere “sólo llegar hasta el carbonato de litio”, sino producir “carros de litio desde Bolivia”, para lo cual busca “socios”. “Las inversiones de cualquier empresario, país, empresas de Estado o privadas serán respetadas”, prometió Morales, en referencia a los temores de empresarios extranjeros tras varias nacionalizaciones y expropiaciones que decretó desde que llegó al poder el 2006.

El mandatario afirmó ante los empresarios japoneses que la nueva Constitución, promulgada por él el 2009, garantiza la seguridad jurídica.

Las reservas bolivianas de litio están en el Salar de Uyuni, una explanada de 10 mil kilómetros cuadrados situada a 3.700 metros sobre el nivel del mar, donde actualmente se construye una planta para producir pequeñas cantidades de carbonato de litio.

Según el gobierno, allí hay cerca de 100 millones de toneladas de litio, aunque el Servicio Geológico de Estados Unidos habla de sólo nueve millones.

El objetivo de Morales es conseguir un socio que quiera instalar una fábrica de baterías de litio y automóviles eléctricos en Bolivia, posiblemente en el mismo Uyuni, pero hasta ahora ninguna de las empresas interesadas en el metal ha hecho esa oferta por el alto riesgo de invertir en Bolivia.

Piden a la Toyota usar litio del país. El presidente Evo Morales expresó su deseo de que la corporación nipona Toyota use en un futuro cercano el carbonato de litio que produzca Bolivia para la fabricación de sus automóviles eléctricos. Morales destacó el liderazgo tecnológico de Japón en el mundo y su espíritu de cooperación y desarrollo industrial con respeto al medio ambiente.

La demanda de carbonato de litio en los próximos 10 años se multiplicará por seis, según datos de la empresa nipona especialista en baterías de litio Todo Material Corp.

La información da cuenta que este año la demanda de carbonato de litio alcanzará las 21.622 toneladas métricas (TM) mientras la proyección es que el 2020 la misma llegue a 151.351 TM. De su parte, el ministro de Minería y Metalurgia, José Pimentel, indicó que en esta gestión se prevé definir al socio estratégico para la industrialización del litio.

“Esperamos de que sea este año que nosotros definamos los socios estratégicos con los cuales vamos a concurrir a la industrialización del litio”, dijo y explicó que se debe analizar la transferencia tecnológica que ofrecen los inversionistas y que se adecúe a las características del litio que contiene el Salar de Uyuni (Potosí).

La empresa nipona Gas and Metals National Corporation (JOGMEC) calcula en 0,17 millones de metros cúbicos diarios la demanda de gas para la industrialización del litio boliviano.