Con una inversión de US$12 millones provenientes de la cooperación japonesa, este mes empezaron a funcionar tres microcentrales hidroeléctricas en las comunidades de Las Conchas, Seasir y Jolom Ijix, del municipio de Chaal, Alta Verapaz.

El embajador de japón, Teruaki Nagasaki, dijo que este proyecto permitirá a las comunidades administrar las hidroeléctricas y el servicio, con el que hasta ahora no contaban. Los proyectos beneficiarán a alrededor de mil familias.

Según Nagasaki, este es el primer proyecto de esta clase que se desarrolla en Centroamérica, iniciativa que se inició en el 2009, se construyó en el 2011 y durante este mes comenzó las operaciones.

La capacidad de generación de las tres plantas es de 251 kilovatios; de Las Conchas es de 94 kilovatios; Seasir, 59 kilovatios, y Jolom Ijix, 98 kilovatios. El servicio se venderá al usuario a una tarifa de Q1,60 (US$0,2) por kilovatio hora al mes.

Además de la instalación, la cooperación japonesa dará capacitación técnica para que los pobladores puedan operar la planta, le den mantenimiento, la administren y cobren por el servicio.

Habrá una unidad distribuidora de energía que se encargará de administrar, leer contadores y cobrar el servicio. Los medidores son digitales, lo que hace más fácil su lectura. Las hidroeléctricas se alimentan del río Chiyú.

El presidente de la Asociacion de Desarrollo de la Comunidad de Las Conchas, Noe contreras, dijo que se conformó una pequena empresa, brindarán servicio a 381 familias y prevén que el cobro por cada hogar sea de unos Q50.

El operador de la planta de la comunidad Seasir, Abel Ortiz, comentó que recibieron capacitación por más de dos meses.

El presidente Otto Pérez dijo que estos proyectos se replicarán para beneficios de más comunidades y buscarán evitar conflictividad social.

El ministro de Energía y Minas, Érick Archila, declaró que la intención es iniciar la instalación de otras plantas para llegar a 15 comunidades, para lo que se necesitaría Q1.200 millones (US$150,6 millones).

Datos. Podrían firmar contrato. Noé Contreras explicó que por un año la comunidad tendrá la administración por usufructo, y según el resultado, se hará un contrato por 25 años.