Tokio, EFE. El gobierno nipón y un consorcio de empresas japonesas planean construir una gran estructura flotante en la costa de Brasil para que cobije a unos 200 trabajadores de plataformas petroleras y gasísticas cercanas, confirmó este miércoles a Efe el ministerio japonés de Transporte y Construcción.

El Ejecutivo y el grupo de empresas, que incluye armadores y fabricantes de maquinaria pesada, propondrá el proyecto a una compañía estatal brasileña con la intención de lograr cerrar un contrato para finales de 2014 y comenzar a levantar la estructura a partir de 2016.

Según informó a Efe un portavoz del departamento japonés de Construcción, la plataforma se situaría a unos 200 kilómetros de la costa, al sur del país.

La inversión total sería de unos 10 billones de yenes (unos 79.798 millones de euros) y la Administración concedería unos 1.450 millones de yenes (11 millones de euros) en subsidios a lo largo de tres años a las empresas participantes.

El consorcio, bautizado J-DeEP, se constituyó el pasado lunes y está integrado por empresas como Mitsubishi Heavy Industries, Kawasaki Heavy Industries, Mitsui Engineering & Shipbuilding, IHI o la naviera NYK Line, según detalló hoy el diario Yomiuri.

Los armadores japoneses comenzaron a investigar en 1995 el desarrollo de las llamadas "superplataformas flotantes", sector que puede suponer una alternativa de negocio ante la caída global en la demanda para la fabricación de barcos.

La idea es que funcione como un centro logístico que multiplique la eficiencia de varias explotaciones de hidrocarburos que se espera que empiecen a operar próximamente frente a las costas de Brasil para extraer recursos de yacimientos descubiertos en los últimos años.

Entre las "superplataformas flotantes" que se han desarrollado en Japón destacan la estación de almacenamiento de petróleo de Shirashima, en el norte de la isla de Kyushu, o la situada frente a la costa de la ciudad de Shizuoka (centro) para practicar la pesca de profundidad.

Esta última almacenó además temporalmente agua radiactiva utilizada para enfriar los reactores de la accidentada planta nuclear de Fuskushima.

En caso de que el proyecto salga adelante, la de Brasil sería la primera "superplataforma" habitable.

La estructura, de unos 315 por 80 metros, estaría anclada al lecho marino y flotaría a medio camino entre la costa y varias plataformas petroleras.

La idea es que funcione como un centro logístico que multiplique la eficiencia de varias explotaciones de hidrocarburos que se espera que empiecen a operar próximamente frente a las costas de Brasil para extraer recursos de yacimientos descubiertos en los últimos años.

La "superplataforma" tendría instalaciones de generación eléctrica, oficinas y alojamiento para 200 personas, la mayoría trabajadores de las plataformas que serían transportados a éstas en helicóptero.