Londres. Ningún banco debería recibir jamás ayuda del Estado, dijo el lunes el próximo presidente del británico Barclays, al tiempo que aseguró que los grandes grupos financieros están a favor de regulaciones más estrictas.

"Ningún banco debería haber recibido jamás el dinero de los contribuyentes", dijo Bob Diamond, a cargo del brazo de banca de inversión de Barclays Capital y próximo presidente ejecutivo del grupo.

Barclays evitó tomar fondos directos del Estado durante la crisis financiera.

En cambio, recaudó miles de millones de libras de los inversionistas en Oriente Medio y otros sitios.

Sus rivales, como Royal Bank of Scotland y Lloyds, necesitaron que el Gobierno británico interviniera con salvamentos de varios miles de millones de libras.

Diamond dijo en la conferencia anual de la Confederación de la Industria Británica que "los bancos fuertes quieren fuertes regulaciones", en momentos en que se recalienta el debate sobre el grado de intervención que deberían tener los reguladores tras de la crisis.

Los bancos necesitarán contar con mucho más capital que en el pasado bajo las nuevas normas globales, y los países tales como Gran Bretaña y Suiza podrían obligar a sus bancos a contar con un colchón adicional.