La Paz. Jindal condicionó el cumplimiento del plan de inversiones del proyecto de explotación del Mutún a la oportuna provisión de 6 MMmcd de gas para sus plantas industriales y para la generación de 500 MW de energía. YPFB, dice, paralizó el contrato de abastecimiento.

El 18 de julio del 2007, el Estado y Jindal Steel Bolivia (JSB) suscribieron un contrato de riesgo compartido donde la siderúrgica india se compromete a invertir US$200 millones en los dos primeros años del proyecto de explotación de hierro (cerca de US$ 1,66 millones por día); US$1.500 hasta el quinto y US$ 2.100 hasta el séptimo año.

Del 2014 al 2016, los requerimientos energéticos del proyecto llegarán a 6 millones de metros cúbicos por día (MMmcd) de gas para el complejo industrial y para la termoeléctrica que generará 500 megavatios (MW) de energía.

A partir del 2017, la demanda de gas subirá a 10 MMmcd, informó el gerente general de Asuntos Corporativos de JSB, Jaime Valencia.

“La producción de acero arranca en septiembre del 2014 y para ello se requiere gas y energía eléctrica. Lo anterior exige que las decisiones respecto a la provisión de gas para el proyecto del Mutún sean tomadas ahora; si es que queremos llegar a producir acero. De lo contrario, el proyecto va a verse paralizado”, remarcó.

La planta de energía demandará 2,5 MMmcd de gas y su construcción requerirá de un monto superior a los US$250 millones, lo que la convertirá en una de “las generadoras más grandes de Bolivia”.

Por su parte, Gas TransBoliviano (GTB), operadora del gasoducto Bolivia-Brasil, invertiría US$250 millones en la expansión de la tubería a través de loops (codos accesorios al gasoducto), que en un período de 36 meses entregarían el energético a 20 kilómetros del complejo. La construcción del resto del tramo que llevará el gas hasta el complejo industrial estará a cargo de Jindal, explicó Valencia.

“Para que GTB realice esas inversiones, es necesario que exista un contrato firme entre Jindal y YPFB”. Sin embargo, “tal contrato está paralizado desde agosto de este año. Hemos llegado a un primer borrador, pero no hemos podido avanzar más, entendemos por instrucción de la presidencia de Yacimientos”, sostuvo el ejecutivo de la firma india.

El 5 de octubre, el titular de YPFB, Carlos Villegas, dijo que cualquier solicitud de gas para el proyecto debe estar autorizada por la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) y el Ministerio de Minería.

“La información que fue proporcionada a YPFB ya fue aprobada por el Directorio de Riesgo Compartido, que es el ente máximo de decisión en el proyecto. La autorización para el suministro de gas está fuera de la tuición de la ESM”, explicó Valencia.

Principal demanda de la empresa. “Ahora más que nunca necesitamos el apoyo del Gobierno en la provisión de gas para la reducción del hierro y la generación de energía eléctrica.

Necesitamos una respuesta inmediata. No podemos esperar a invertir US$600 MM para que nos digan no hay gas”. J.V.

JSB ejecutó 50% de inversiones

Jindal invirtió el 50% de lo comprometido hasta abril del 2012 para el proyecto del Mutún en la compra de dos plantas industriales y la producción diaria de 10.000 t de material secundario. Las ventas de la siderúrgica ya sumaron US$4,2 millones.

Así lo informó el gerente general de Asuntos Corporativos de JSB, Jaime Valencia, a tiempo de precisar que la empresa cuenta con un millón de toneladas (t) de mineral listas para transportarse.

“Al 30 de septiembre, tenemos una inversión de US$300 millones y creemos que vamos a superar la inversión comprometida de US$600 millones hasta abril del 2012. Además de las inversiones en la intensiva explotación minera, hasta el momento, hemos comprado las plantas cuya instalación requiere de mayor tiempo: la de pelletización se adquirió en Finlandia y la de reducción directa en los Estados Unidos”, precisó.

Una vez superados los problemas de abastecimiento de gas, la empresa, dijo, confía en adquirir las otras cuatro plantas hasta abril del próximo año. Asimismo, agregó, Jindal vendió a la firma Aceros de Paraguay (Acepar) 6.000 t de mineral por un valor de $us 420.000. El 80% de ese volumen ya fue exportado a través de la hidrovía Paraguay-Paraná.