-Cuando llegaron a Ecuador, hace 20 años, importaban los productos. Ahora producen localmente casi el 80%. ¿Incorporar materias primas locales ha sido parte de la estrategia innovadora de Alpina?

-Innovar no es esperar que a alguien se le ocurra una idea. Innovar tiene un proceso que necesita disciplina. Cuando llegamos al mercado en Ecuador en el año 1995, propusimos la primera avena lista, empacada para el consumo en Ecuador. Hoy todas las compañías de lácteos tienen avena en su portafolio. El tema de innovación tiene un costo adicional: es incorporar ese alimento que sabes que es una gran oportunidad, pero debes construirla.

-¿Fue un proceso similar a la propuesta de la leche en caja?

-En la región fuimos los primeros en sacar leche en envase Tetra Pack. Debíamos  enseñar a la gente que dentro de una caja había una leche de alta calidad, porque estos mercados veníamos de una leche pasteurizada. Teníamos que contar al consumidor que en esa cajita de leche había un producto natural que podía durar por la tecnología del proceso y el empaque.

-¿Ahora cuáles son las variaciones en la línea de yogur?

-Cuando quieres ser innovador tienes que ofrecer productos realmente distintos, que incluso pueden ser extraños. El yogur es un producto natural que además de alimentar puede brindarte más. Desde el año pasado Regeneris, un yogur que tiene el beneficio de la funcionalidad, viene con cereales. Le incorporamos el sabor de la pitahaya, una fruta asiática asociada al tema del tránsito intestinal. En Ecuador se ha convertido en el primer sabor de la marca.

-¿Y ahora le apuestan a la granadilla, fruta de los Andes?

-En mayo presentamos Regeneris con la mezcla granadilla durazno, un sabor disruptivo en el mercado. La granadilla es una fruta noble, el primer alimento que los médicos dan al niño. Por lo tanto, hay unos sabores aprendidos que tenemos que despertar y por eso nos fuimos a esa mezcla.

La compañía tiene un modelo disciplinado de desarrollo de innovación de producto. Hay un equipo tecnológico de desarrollo de producto que trabaja de la mano con mercadeo, que aporta con el área de inteligencia de mercado,  donde constantemente están haciendo estudios,  recogiendo lo que piensa el consumidor.

-¿Cuántos productos lanzan anualmente?

-Estas compañías no pueden hacer otra cosa distinta que tratar de leer bien el mercado para tratar de responder a esas necesidades. Y a veces las necesidades no son evidentes. Puedes sentarte a consultar con el consumidor y no te dice. Entender cómo vive, qué hace, cómo se comporta, qué lo hace feliz. Cuando tienes esos elementos, comienzas a construir la estructura para desarrollar productos.

Lanzamos al mercado ecuatoriano fácilmente ocho productos al año. Tenemos un indicador muy importante y es el porcentaje de las ventas que pertenecen a productos lanzados en el último año. Si estás generando a la compañía un volumen sobre productos nuevos, estás generando futuro para la organización.