Lago Agrio. El juez ecuatoriano que tramita un millonario juicio en contra de la petrolera estadounidense Chevron cerró este viernes la etapa de recepción de pruebas y abrió el camino para una sentencia, que podría darse en 2011.

Comunidades de la amazonia de Ecuador demandan a la petrolera Chevron una indemnización de unos US$27.000 millones por daños ambientales provocados mientras la firma operaba campos petroleros en el país.

"He declarado concluida la etapa de pruebas (...) he emitido el auto para sentencia", dijo el juez Nicolás Zambrano a Reuters.

El funcionario no quiso adelantar el tiempo que se tomará en dictar el fallo final del juicio ambiental, que lleva tramitándose más de 16 años.

La ley ecuatoriana prevé un plazo de hasta 12 días para emitir sentencia en un juicio, aunque los tiempos aumentan de acuerdo a la cantidad de pruebas presentadas, agregó Zambrado.

El juicio contra Chevron tiene unos 2.122 cuerpos entre pruebas, denuncias, documentos y declaraciones.

"Tengo que leer lo que existe en el proceso y con esos juicios de valor emitir la sentencia que corresponde", agregó Zambrano, al señalar que solicitó seguridad personal y para la Corte Provincial de Sucumbíos por lo delicado del tema.

Durante el proceso de sentencia, tanto las comunidades como la petrolera no pueden presentar nuevas pruebas, únicamente opiniones sobre los documentos que analiza el juez.

Esta es la segunda vez que la Corte Provincial cierra las etapas de prueba y se prepara para emitir una sentencia.

Criterios enfrentados. "La decisión del juez no debería sorprender a nadie, las pruebas de fraude, colusión e intimidación judicial de parte de los abogados de los demandantes crecen día a día (...) Chevron continuará en su empeño por exponer este fraude", dijo la empresa en un comunicado.

La querella dice que Texaco, una petrolera que Chevron compró en 2001, daño grandes zonas de la jungla ecuatoriana al verter desechos de la perforación de unos 330 pozos que operada en las décadas de 1970 y 1980.

La segunda mayor petrolera de Estados Unidos se ha quejado repetidamente de la interferencia del gobierno en el caso.

Aunque el gobierno ha negado cualquier interferencia, el presidente Rafael Correa ha señalado su deseo de que los indígenas ganen el juicio.

"La decisión debe poner un final a las abusivas técnicas aplicadas por Chevron para retrasar indefinidamente la resolución de pedidos que afectan las vidas de miles de personas inocentes", Karen Hinton, portavoz de los indígenas ecuatorianos en Estados Unidos.

El juicio contra la petrolera estadounidense arrancó en 1993 cuando se presentó una demanda contra Texaco en una corte federal de Estados Unidos.