Shanghai. El juicio de cuatro empleados de la minera Rio Tinto comenzó este lunes en China, y el presidente ejecutivo de la compañía dijo en Pekín que Rio sigue comprometida a trabajar con el importante consumidor asiático.

El ciudadano australiano Stern Hu y tres empleados chinos de Rio Tinto enfrentaron fiscales en la corte en Shanghái, el centro financiero de China, acusados de aceptar sobornos y de violar secretos comerciales.

Hu se declaró culpable de recibir sobornos por unos seis millones de yuan (879.000 dólares), reportó Bloomberg, citando a Tao Wuping, el abogado de otro de los acusados.

El caso ha enfatizado los riesgos de hacer negocios en un país con un enorme mercado, pero lazos estrechos entre el gobernante Partido Comunista, la policía y las cortes.

En momentos en que el juicio se realizaba en un edificio de concreto cerca de una autopista elevada en Shanghái, el jefe de Rio, Tom Albanese, señaló a una audiencia en la capital china que él no quería poner en riesgo los lazos comerciales con China, el mayor consumidor del mundo de mineral de hierro.

"Este asunto es obviamente de gran preocupación para nosotros", dijo Albanese a un foro de funcionarios y ejecutivos, refiriéndose al caso.

"Sólo puedo decir que aguardamos respetuosamente el resultado del proceso legal chino", declaró al foro, realizado en una exclusiva casa de huéspedes estatal.

Albanese indicó que "seguimos comprometidos a fortalecer nuestra relación con China, no sólo porque ustedes son nuestro mayor cliente, sino porque vemos ventajas comerciales a largo plazo para ambas partes".

A los periodistas extranjeros no se les permitió asistir al foro, y Rio envió por correo electrónico copias del discurso de Albanese. Una transmisión china por internet no incluyó sus comentarios sobre el juicio.

Los cuatro empleados del equipo de mineral de hierro de Rio, incluyendo a Hu, fueron detenidos el verano boreal pasado en el punto más crítico de complejas negociaciones sobre los precios del mineral para el 2009, creando un furor respecto a las leyes de secretos estatales de China.

Medios chinos reportaron en ese momento que los empleados buscaban información sobre minas y fundiciones de acero en China, algo que muchas firmas consideran información legítima de mercado. Rio ha dicho que sus ejecutivos no cometieron un delito.

Shanghái posiblemente deseará ver que el caso concluya pronto, antes de que la Expo Mundial 2010 comience en mayo en la ciudad.

Los periodistas extranjeros tienen prohibido el acceso al juicio.