Shanghai. El juicio a cuatro ejecutivos de Rio Tinto terminó este miércoles en Shanghai y tres acusados rechazaron los cargos de robo de secretos comerciales, en un caso que pone de relieve el enorme apetito de la industria de acero china por el hierro.

El juicio contra el ciudadano australiano Stern Hu y sus colegas chinos, en el que los cuatro admitieron recibir sobornos, ha tensado la relación entre Australia y su mayor socio comercial. Lo cuatro enfrentan penas de prisión de al menos cinco años.

También planteo dudas sobre el reservado sistema legal chino, aunque el reconocimiento de los ejecutivos también podría sembrar dudas sobre la forma en que la gigante Rio Tinto, la segunda productora mundial de hierro, realiza sus negocios en China.

"No sólo Australia está observando este juicio de cerca, los ojos del mundo están concentrados en la manera en que se realiza este juicio y qué ocurre como resultado de él", dijo el primer ministro de Australia, Kevin Rudd, a periodistas en Perth.

Hu, jefe de la división de mineral de hierro en China, sus subordinados Liu Caikui y Ge Minqiang, y el vendedor de hierro Wang Yong ya se declararon culpables de los cargos de soborno, pero impugnaron las cantidades indicadas por los fiscales.

Rio, que busca mejorar su relación con China, ha afirmado desde que los hombres fueron detenidos en julio durante las delicadas negociaciones anuales del precio del hierro que ello no hicieron nada ilegal. El hierro es el principal material para la fabricación de acero.

"Siempre investigamos a fondo cualquier acusación de delitos graves", escribió Tony Shaffer, principal asesor de Rio para relaciones con los medios, en un comunicado enviado por correo electrónico a Reuters.

"No podemos comentar sobre el caso de nuestros empleados en China por el momento, debido a que el proceso legal aún se lleva a cabo", agregó Shaffer.

No se ha alcanzado un veredicto ni sentencia, dijo Zhai Jian, abogado de Ge, en su salida de la corte. No entregó más detalles.

Un veredicto podría tardar hasta cerca de un mes, aunque también podría ser dictado antes del inicio de la Exposición Mundial del 2010 que comienza el 1 de mayo, atrayendo turistas y jefes de Estado a Shanghái, el centro comercial de China y su ciudad más moderna.

"Podría tardar un tiempo, algunos días entre el fin de la audiencia de hoy y los próximos procesos", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Australia, Stephen Smith, a la radio de su país.

El juicio se da en un momento de creciente tensión entre China, la tercera economía mundial, y las empresas extranjeras. El lunes, el gigante de internet Google Inc. redirigió a sus usuarios de su motor de búsqueda en el territorio continental a uno con base en Hong Kong por una disputa debido a la censura y un ataque cibernético.