Río de Janeiro. La Justicia brasileña ordenó hoy a la minera Vale, mayor productora y exportadora de hierro del mundo, suspender las actividades de la mina de níquel de Onca Puma, en plena Amazonía, hasta que la empresa cumpla con las medidas compensatorias con las aldeas indígenas afectadas por el proyecto.

Según la sentencia, del Tribunal Federal Regional (TRF) del estado de Pará (norte del país), se trata de una decisión preliminar hasta que la compañía consigne judicialmente un millón de reales (unos 287.108 dólares) por cada aldea impactada por la explotación minera.

No es la primera vez que Vale tiene que indemnizar a indígenas por sus actividades. En 2012, la Fiscalía pidió a la Justicia que Vale indemnizara a las aldeas de las comunidades Xikrin y Kayapó, que fueron afectadas con la explotación minera en Ourilandia do Norte, en el sudeste de Pará.

Estudios de la propia compañía y de la estatal Fundación Nacional del Indio (Funai), que vela por las comunidades indígenas del país, apuntaron sobre los riesgos de contaminación del río Catete e impactos ambientales en la región habitada por unos 1.000 indios