El fuego es a la oscuridad lo que las ideas son para la ignorancia. En la mitología griega, Prometeo es quien le quitó el fuego a los dioses y se los dio a los humanos librándolos de las tinieblas. En un país de incipiente producción cinematográfica, apostar por el cine es como regalarles la luz de las ideas a sus espectadores.

Eso precisamente es lo que está haciendo el argentino Martín Schwartz, uno de los principales ejecutivos de Corporación El Rosado, que además de impulsar el crecimiento de la cadena Supercines y las franquicias, ahora se embarca en la producción cinematográfica.

Prometeo Deportado es el nombre de la película ecuatoriana que esta Corporación produjo y auspició de una forma sin precedentes en el país. En el film se ve a todos los personajes en una sala de espera de un aeropuerto listos para ser deportados. Mientras permanecen allí se profundiza en la temática de la migración.

Según Schwartz, “se trata de la película ecuatoriana con la campaña publicitaria más grande que haya existido hasta el momento”. Se estima que la inversión en promoción alcanza los US$100.000, lo cual supera a las campañas de grandes éxitos de Hollywood como Harry Potter o Spiderman en las que no se invirtió más de US$50.000. La difusión del filme comenzó hace cuatro meses con la exhibición del tráiler en más de 50 salas de cine a nivel nacional. Luego arrancó la campaña en vía pública con vallas. Además hay spots en radio, televisión local y por cable en canales como Warner, HBO y FOX.

Hasta diciembre inaugurará el nuevo centro comercial Riocentro Norte en Guayaquil. Allí abrirá diez salas de cine y nuevos locales de las cadenas Chilis y Metrópolis. Además tiene previsto la apertura de diez salas más en el centro comercial Quicentro Sur de Quito.

Pero, ¿qué llevó a Schwartz a embarcarse en esta labor titánica en pro de la película del director Fernando Mieles? El argentino explica que se trata de un film con un guión multipremiado que aborda un tema que “nos toca a todos porque la migración es un fenómeno global”. La productora Other Eye Films y Corporación El Rosado produjeron esta película que costó US$ 800.000 y contó con trece auspiciantes entre públicos y privados, además de los premios y fondos concursables que el guión obtuvo dentro y fuera del Ecuador.

Entre ellos estuvieron el Premio del Festival de Cine Jibara a mejor guión y el Premio Augusto San Miguel a la cinematografía. Además obtuvo fondos del Consejo Nacional de Cine del Ecuador, del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía de Venezuela y es el primer largometraje argumental ecuatoriano que gana la Ayuda del Fondo Ibermedia.

Así como el guión enamoró a todas esas entidades, atrapó a Schwartz. Tanto que es la primera vez que Corporación El Rosado impulsa una campaña de esta magnitud, aunque su apoyo a la industria cinematográfica nacional no es reciente. “Supercines ha exhibido el 100% de las películas nacionales, aunque hayan sido producciones pequeñas, pero Prometeo Deportado marca el inicio de la Corporación en la parte de producción”, dijo Schwartz. Esta firma, tradicionalmente asociada con los supermercados, facturó US$704.4 millones en 2009 y se planteó la titánica tarea de impulsar el cine.

Y vaya que se lo ha tomado en serio. Justo el día en que se dio la entrevista con América Economía Ecuador, Schwartz se alistaba para viajar a la feria de Cine Showbiz en Estados Unidos donde promocionaría la película y aprovecharía para visitar los principales estudios de cine con el objetivo de comercializarla en el mercado extranjero.

“Hacer cine en Ecuador es posible, sólo hay que luchar y ser necio”, dice Fernando Mieles, director de ‘Prometeo Deportado’. Aunque reconoce que en el país no se consume tanto cine como se debería y a esto se suma la piratería. Aún así las expectativas alrededor de Prometeo son altas. Se espera que esta película congregue a unos 200.000 espectadores en dos meses, aunque lo ideal sería que alcanzara el medio millón de asistentes como ocurre en Colombia o Argentina.

Inversión titánica. Hace siete años, la actual División de Entretenimiento de esta empresa comenzó siendo la división de Cines y agrupaba a la cadena Supercines y la franquicia de comida rápida Rock & Roll.

Actualmente abarca a los centros comerciales Riocentro, El paseo, las franquicias Chilis, Metropolis, la distribución de productos Apple, Sony, Panasonic en Ecuador, así como la representación de The Walt Disney Company Latin America que incluye Disney Channel y Radio Disney. A todo esto se suman los convenios que tiene con grandes estudios internacionales como Universal, Warner Bros, Dreamworks, Paramount, ESPN y Fox.

Sin embargo, este crecimiento vigoroso encontró un bache recientemente. En febrero pasado, la Corporación El Rosado afrontó un obstáculo para la expansión de su cadena Supercines en Quito cuando el Municipio de la capital clausuró el complejo de 15 salas de cine que esta firma había construido al norte de esa ciudad y en el que invirtió unos US$20 millones.

¿La razón? El supuesto incumplimiento de varias normas de construcción y seguridad como la disponibilidad de salidas de emergencia y distribución de las butacas dentro de las salas. El Municipio de Quito ha manifestado que se debe a que falta el permiso de habitabilidad. Inicialmente, la compañía trató de negociar con el Municipio, pero luego optó por interponer una demanda. Este proceso aún no concluye, pero Schwartz afirmó que esperan que se resuelva antes de fin de año.

A pesar de esto, sus planes siguen en pie. Hasta diciembre inaugurará el nuevo centro comercial Riocentro Norte en Guayaquil. Allí abrirá diez salas de cine y nuevos locales de las cadenas Chilis y Metrópolis. Además tiene previsto la apertura de diez salas más en el centro comercial Quicentro Sur de Quito.

Para el próximo año, la expansión continúa. Hasta enero presentarán una nueva franquicia cuyo nombre se reservaron. También prevén abrir un nuevo centro comercial en Quevedo donde habrá seis salas de cine, otro en Riobamba con seis salas más, también en Babahoyo con cuatro salas. Todo esto suma en total 38 nuevas salas de cine en el país. Sin duda, una inversión de película.